El trasplante renal es la mejor opción terapéutica para la enfermedad renal crónica terminal, con beneficios que incluyen mejora en la calidad de vida, disminución de morbimortalidad y optimización de recursos sanitarios frente a la diálisis. Su éxito requiere un enfoque multidisciplinar que abarque aspectos clínicos, quirúrgicos, inmunológicos y psicosociales. Este módulo del máster profundiza en todos los aspectos del trasplante, desde su fisiopatología hasta el seguimiento postoperatorio.
Históricamente, el primer trasplante renal exitoso se realizó en 1954 por Joseph Murray entre gemelos idénticos, lo que permitió evitar el rechazo inmunológico. Previamente, se desarrollaron técnicas de diálisis rudimentarias y se realizaron intentos experimentales sin éxito. El avance en inmunosupresores como la azatioprina y la ciclosporina permitió la expansión del trasplante a pacientes no relacionados genéticamente.
En España, los primeros trasplantes exitosos datan de 1965. La Ley 30/1979 reguló el proceso, y la creación de la ONT en 1989 transformó el modelo organizativo, colocando a España como líder mundial en donación y trasplante. Estrategias como la donación en asistolia, el trasplante cruzado y el programa PATHI han ampliado el acceso al trasplante renal. La actividad ha crecido sostenidamente, con cifras actuales superiores a 70 trasplantes por millón de habitantes.
El Registro Español de Enfermos Renales (REER) permite monitorizar la incidencia, prevalencia, actividad y resultados del tratamiento renal sustitutivo, incluyendo el trasplante. Aunque la hemodiálisis sigue siendo la modalidad inicial más frecuente, el trasplante gana terreno, con un número creciente de comunidades autónomas donde más del 50% de los pacientes en TRS están trasplantados. Las listas de espera disminuyen progresivamente gracias al aumento de la donación, especialmente en asistolia.
El marco legal en España está definido por la Ley 30/1979, el RD 1723/2012 y otras normativas que garantizan seguridad, trazabilidad y equidad. El consentimiento presunto, la regulación de la donación en vida, y la cooperación internacional son pilares clave. Además, la normativa española está alineada con la europea, facilitando el intercambio y asegurando estándares comunes de calidad y seguridad en el proceso de trasplante.
