TEMA 11. CUIDADOS PALIATIVOS: VALORACIÓN INTEGRAL, CUIDADOS, SOPORTE Y DUELO


Los cuidados paliativos se dirigen a pacientes con enfermedad avanzada, progresiva e incurable, sin respuesta razonable a tratamiento, con síntomas intensos y cambiantes, gran impacto emocional y un pronóstico aproximado de (SECPAL). La OMS los define como un enfoque para mejorar la calidad de vida de pacientes y familias mediante prevención y alivio del sufrimiento con evaluación precoz y tratamiento del dolor y otros problemas físicos, psicológicos y espirituales, sin acelerar ni retrasar la muerte. La valoración integral se apoya en escalas como ECOG/Karnofsky y el ESAS (0–10) para medir síntomas frecuentes; además, por la carga del entorno cuidador, se utiliza el Test de Zarit para detectar sobrecarga (sin sobrecarga <47; leve 47–55; intensa >55).

El trabajo con la familia se centra en información clara, participación en cuidados, apoyo emocional/espiritual, identificación del cuidador principal y prevención de la claudicación familiar (incapacidad de responder a demandas). El duelo es un proceso normal con fases (shock, dolor intenso, desesperación y ajuste), aunque puede volverse inadaptado/disfuncional en personas de riesgo. En el paciente terminal, los cuidados de enfermería priorizan confort y control sintomático: higiene bucal y medidas locales en xerostomía/mucositis, prevención y manejo de estreñimiento, abordaje estructurado de náuseas/vómitos, enfoque de la anorexia orientado a bienestar más que a “nutrir”, vigilancia de deshidratación (con posible hipodermoclisis si procede) y tratamiento de síntomas como disnea, tos, hemoptisis, hipo, ansiedad y delirium, manteniendo siempre comunicación terapéutica y apoyo continuo a paciente y familia.