TEMA 15. NUTRICIÓN PARENTERAL (NP)


La nutrición parenteral (NP) consiste en administrar por vía intravenosa los nutrientes necesarios, bien de forma total (NPT, a través de un catéter central por su alta osmolaridad) o periférica (NPP, con fórmulas de menor osmolaridad). Se indica cuando la vía digestiva no es utilizable o resulta insuficiente, como en casos de EII complicada, pancreatitis aguda grave, obstrucciones intestinales o pacientes críticos sin posibilidad de nutrición enteral. Sus contraindicaciones son relativas, como en previsión de ayuno menor a 5 días sin malnutrición, o cuando el tubo digestivo funciona correctamente.

Las mezclas incluyen aminoácidos, hidratos de carbono (glucosa), lípidos de cadena media y larga, así como electrolitos, vitaminas y oligoelementos, todo ajustado a los requerimientos energéticos. Entre sus complicaciones a corto plazo destacan alteraciones electrolíticas, hiperglucemia, síndrome de realimentación e infecciones asociadas al catéter; a largo plazo pueden aparecer hepatopatía y enfermedad metabólica ósea. La preparación requiere condiciones de asepsia en farmacia hospitalaria y conservación refrigerada y protegida de la luz. La infusión debe ser progresiva, con vigilancia de la tolerancia y medidas de seguridad como usar siempre una vía exclusiva, evitar precipitaciones y administrar suero glucosado tras suspender la NP para prevenir hipoglucemia.