TEMA 2. MEMBRANAS, DIALIZADORES Y LÍQUIDOS PARA DIÁLISIS. EVOLUCIÓN Y APLICACIONES


Los dializadores son componentes esenciales en la hemodiálisis, actuando como "riñones artificiales" mediante membranas semipermeables que permiten el intercambio de solutos y agua por difusión y convección, sin mezclarse la sangre y el líquido de diálisis. Se clasifican por diseño (estructuras de placas o fibras capilares), composición (celulósicas, modificadas y sintéticas), espesor, polaridad, permeabilidad, biocompatibilidad, propiedades hidrofílicas o hidrofóbicas y método de esterilización. Las membranas sintéticas destacan por su alta eficiencia y menor trombogenicidad. La eficacia del dializador también depende del diseño interno y parámetros como la superficie, el coeficiente de ultrafiltración y el método de esterilización empleado (óxido de etileno, radiación gamma o vapor).

El líquido dialítico simula la composición del plasma y está compuesto por agua tratada ultrapura, un concentrado ácido y bicarbonato. El ácido acético es el más utilizado, aunque el ácido cítrico ha ganado protagonismo por su mejor tolerancia y efecto anticoagulante. La calidad del agua es crítica y se logra mediante un tratamiento riguroso con filtros, descalcificadores y un sistema de ósmosis inversa, que elimina impurezas, metales, microorganismos y endotoxinas. Las plantas de tratamiento deben garantizar la producción de agua en cantidad y calidad suficientes, prevenir la contaminación bacteriana y estar sometidas a revisiones, controles analíticos y desinfecciones periódicas para asegurar la seguridad del tratamiento.