TEMA 3. ENFERMEDAD METABÓLICA DEL HUESO: OSTEOPOROSIS


La osteoporosis está influida por múltiples factores de riesgo que aumentan la fragilidad ósea y la probabilidad de fracturas. Entre los principales destacan la edad avanzada, la menopausia por déficit de estrógenos, la baja densidad mineral ósea (DMO), antecedentes de fracturas, bajo índice de masa corporal, malnutrición, déficit de calcio y vitamina D, así como factores genéticos, consumo de tabaco, alcohol o café. También se asocia a enfermedades como la artritis reumatoide y al uso prolongado de ciertos fármacos (glucocorticoides, anticoagulantes o anticomiciales).

El tratamiento de la osteoporosis combina medidas farmacológicas y no farmacológicas. Dentro de los fármacos se incluyen suplementos de calcio y vitamina D, bifosfonatos, ranelato de estroncio, raloxifeno, calcitonina y teriparatida, cada uno con distintos mecanismos de acción sobre la formación y resorción ósea. Como medidas no farmacológicas, se recomienda una dieta adecuada con suficiente calcio, exposición solar para activar la vitamina D, evitar el sedentarismo mediante ejercicio moderado, y reducir el consumo de tabaco, alcohol, cafeína y alimentos ricos en fitatos que dificultan la absorción de calcio.

Para evaluar el riesgo de fractura se emplean parámetros relacionados con la densidad mineral ósea y herramientas como el FRAX®, que calcula la probabilidad de fractura osteoporótica teniendo en cuenta factores clínicos, independientemente de si se dispone o no de la medición de DMO. Esto permite una valoración más precisa del riesgo y una mejor orientación del tratamiento preventivo o terapéutico.