La Enfermedad Renal Crónica (ERC) en niños es una condición progresiva y poco frecuente, mayormente causada por malformaciones congénitas y enfermedades hereditarias. Afecta no solo la función renal, sino también el crecimiento, el desarrollo cognitivo y la calidad de vida del niño. Su diagnóstico precoz es difícil debido a síntomas inespecíficos, y su manejo requiere un enfoque multidisciplinar que incluye control de complicaciones como trastornos hidroelectrolíticos, anemia, osteodistrofia renal, acidosis y retraso en el crecimiento. La enfermería desempeña un papel esencial en la detección, educación familiar y seguimiento clínico.
El tratamiento abarca medidas conservadoras para ralentizar el deterioro renal y terapias sustitutivas como diálisis o trasplante en fases avanzadas. La ERC tiene un alto impacto psicosocial y educativo, provocando ausencias escolares, ansiedad y dificultades de integración. La atención debe centrarse en el niño y su entorno familiar, con intervenciones dirigidas al soporte emocional, educación para el autocuidado y coordinación escolar. El objetivo es preservar la calidad de vida y facilitar una transición adecuada hacia la edad adulta.
