TEMA 4. PATOLOGÍA TIROIDEA


La glándula tiroides, situada en la parte anterior del cuello, produce hormonas tiroideas (T3 y T4) en las células foliculares, responsables de regular el metabolismo, la termogénesis, el crecimiento y el desarrollo. Su liberación se regula por retroalimentación negativa a través de la TSH. Además, las células C producen calcitonina, hormona que disminuye los niveles de calcio en sangre inhibiendo la resorción ósea.

Dentro de su patología, el bocio simple se define como un aumento del tamaño tiroideo no debido a inflamación ni tumor, frecuentemente relacionado con déficit de yodo o ingestión de bociógenos, pudiendo causar compresión de estructuras cervicales. El hipotiroidismo se caracteriza por déficit de hormonas tiroideas, siendo su forma más común el hipotiroidismo primario (tiroiditis autoinmune, cirugía, radioyodo). En el adulto se manifiesta con mixedema, y en neonatos con cretinismo si no se detecta precozmente. Por el contrario, el hipertiroidismo, generalmente secundario a enfermedad de Graves-Basedow, cursa con nerviosismo, taquicardia, pérdida de peso y exoftalmos. La clave diagnóstica se basa en la determinación de TSH y T4: en el hipotiroidismo TSH está elevada con T4 baja, mientras que en el hipertiroidismo TSH está suprimida con T4 elevada.