TEMA 4. PUNCIÓN DE LA FAV Y CUIDADOS INTERDIALÍTICOS


La FAV es el acceso vascular preferido para hemodiálisis por su durabilidad y menor riesgo de infecciones, aunque su uso debe cuidarse desde la punción hasta el periodo interdialítico. Es fundamental realizar una correcta valoración previa mediante exploración física sistemática y, en ciertos casos, con ecografía. La técnica de punción debe seguir criterios de asepsia, elegir adecuadamente las agujas y valorar el uso de anestesia local en pacientes sensibles o en las primeras sesiones.

Existen diversas técnicas de punción: escalonada, circunscrita y en ojal, cada una con ventajas y limitaciones según la madurez de la FAV y las condiciones del paciente. La retirada de agujas y la hemostasia deben hacerse con precisión para evitar hematomas o extravasaciones, aplicando presión adecuada con apósitos.

Los cuidados interdialíticos incluyen la vigilancia activa por parte del paciente para detectar signos de infección, trombosis o estenosis, así como mantener una higiene adecuada, evitar traumatismos, compresiones o manipulaciones del brazo portador de la FAV, y protegerlo como parte fundamental de su tratamiento sustitutivo renal.