TEMA 5. CLASIFICACIÓN TNM: CRITERIOS, CATEGORÍAS T/N/M Y ESTADIOS AGRUPADOS


La estadificación y la gradación del tumor forman parte de la evaluación diagnóstica completa y se realizan antes del tratamiento, porque de ellas dependen tanto las opciones terapéuticas como el pronóstico. La estadificación aporta un lenguaje común para describir con precisión la extensión del cáncer en la práctica clínica y en investigación. En este proceso se valora el tamaño del tumor, su invasión local, la afectación de ganglios linfáticos y la presencia de metástasis a distancia. Para muchos tumores sólidos, el sistema más utilizado es el TNM, que estandariza la descripción anatómica: T (tumor primario) indica la extensión local del tumor (desde T0 si no hay evidencia, Tx si no puede evaluarse, Tis para carcinoma in situ, hasta T1–T4 según tamaño/diseminación); N (ganglios regionales) refleja la afectación ganglionar (Nx no valorable, N0 sin metástasis, N1–N3 afectación creciente); y M (metástasis) define enfermedad a distancia (Mx no valorable, M0 ausente, M1 presente).

La gradación describe el aspecto patológico de las células tumorales y su grado de diferenciación, es decir, cuánto se parecen (estructural y funcionalmente) al tejido del que proceden. Se determina a partir de muestras obtenidas por técnicas como citologías (raspados), líquidos o lavados, biopsia o resección quirúrgica, y ayuda a estimar el comportamiento biológico del tumor y su evolución probable. Se expresa con la letra G y un número: Gx cuando no se puede asignar grado; G1 (bien diferenciado) con gran similitud al tejido de origen; G2 (moderadamente diferenciado); G3 (poco diferenciado); y G4 (indiferenciado o muy poco diferenciado), que suele asociarse a tumores más agresivos, con peor respuesta al tratamiento y peor pronóstico que los bien diferenciados.