El intestino grueso se extiende desde la válvula ileocecal hasta el ano y se organiza en ciego, colon ascendente, transverso, descendente, sigma, recto y canal anal. Su pared presenta haustras y una mucosa sin vellosidades, con epitelio cilíndrico rico en células caliciformes (moco) y células que absorben agua. Sus funciones principales son reabsorber agua, almacenar y compactar desechos formando heces y permitir la absorción de vitamina K sintetizada por la flora colónica. El avance del contenido se favorece por reflejos como el gastroileal (empuja el contenido hacia la válvula ileocecal) y el gastrocólico (propulsa hacia el recto), clave para la dinámica defecatoria.
Entre sus patologías destacan el cáncer colorrectal (CCR) y la enfermedad diverticular, además de la colitis por diversión en contextos quirúrgicos. El CCR es una de las neoplasias más frecuentes y una causa importante de mortalidad; suele diagnosticarse entre la 5.ª y 7.ª década, es mayoritariamente adenocarcinoma, y su desarrollo integra factores genéticos (alteración de oncogenes y genes supresores; síndromes hereditarios como Lynch y poliposis adenomatosa familiar) y ambientales (carnes procesadas, baja ingesta de fruta/verdura, sedentarismo, obesidad, tabaco y alcohol). La clínica suele ser tardía y cambia según localización: en colon derecho predomina anemia por sangrado oculto; en colon izquierdo/sigma son típicas rectorragias y cambios del ritmo; en recto, urgencia y tenesmo; puede diseminarse por vía linfática, hematógena (hígado y, en rectales, pulmón y otros), contigüidad o siembra peritoneal. El diagnóstico es sobre todo endoscópico (colonoscopia con biopsia) y la base del tratamiento es la cirugía (resecciones según segmento, a menudo laparoscópicas) con quimio/radioterapia según estadio. La diverticulosis son saculaciones mucosas (frecuentes en sigma y en mayores) que suelen ser asintomáticas; se recomienda fibra para mejorar tránsito, pero si se complica aparece diverticulitis (dolor en fosa ilíaca izquierda, fiebre, leucocitosis) que se trata con antibióticos, dieta absoluta y, en casos graves o recidivantes, cirugía; otra complicación es la hemorragia diverticular (HDB aguda, a veces masiva) que puede requerir embolización o resección. Por último, la colitis por diversión/derivación es una inflamación crónica del colon “desfuncionalizado” tras un estoma temporal, asociada a disbiosis y atrofia mucosa con pérdida de absorción y motilidad; una medida clave para prevenirla es el cierre precoz de la ileostomía de protección cuando sea posible.
