TEMA 5. TRATAMIENTOS CONSERVADORES EN ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA: RETRASANDO LA PROGRESIÓN


Los tratamientos conservadores en la Enfermedad Renal Crónica (ERC) buscan retrasar la progresión de la enfermedad, mejorar la calidad de vida del paciente y evitar o aplazar la necesidad de terapias sustitutivas como la diálisis o el trasplante. Este enfoque incluye intervenciones educativas, nutricionales, farmacológicas y psicosociales centradas en el control de factores de riesgo como la hipertensión, diabetes y malnutrición. Las enfermeras, especialmente las de Práctica Avanzada, tienen un papel clave en este modelo, coordinando el cuidado, empoderando al paciente y fomentando estilos de vida saludables a través de un seguimiento cercano y personalizado.

Además, el tratamiento conservador integra cuidados paliativos desde fases tempranas, garantizando una atención humanizada y multidimensional. Esto implica manejo activo de síntomas, apoyo emocional y social, planificación anticipada de decisiones y cuidados al final de la vida. La consulta de ERCA debe organizarse de manera integral y coordinada, incorporando un equipo interdisciplinar. Estudios comparativos con pacientes en diálisis muestran que, en personas mayores con alta comorbilidad, el tratamiento conservador puede ofrecer resultados similares en supervivencia y mejor calidad de vida, reforzando la importancia de personalizar la elección terapéutica.