TEMA 6. INSTRUMENTOS DE VALORACIÓN ONCOLÓGICA


Los instrumentos más usados para valorar el estado funcional en oncología son la escala ECOG y el índice de Karnofsky. El estado funcional describe el nivel de actividad y la capacidad de autocuidado del paciente, y es clave porque orienta el pronóstico, ayuda a ponderar beneficios y riesgos de los tratamientos y permite ajustar el nivel de apoyo asistencial que necesita. En la práctica clínica, estas escalas funcionan como un “lenguaje común” para objetivar cuánto limita la enfermedad la vida diaria y cómo evoluciona esa limitación a lo largo del tiempo.

La ECOG es una escala práctica de 0 a 5 que resume el grado de autonomía: desde ECOG 0 (asintomático, totalmente activo) hasta ECOG 4 (incapacidad total, cama/silla todo el tiempo despierto), siendo ECOG 5 el fallecimiento; los valores intermedios reflejan pérdida progresiva de capacidad (p. ej., ECOG 2: ambulatorio y con autocuidados pero incapaz de trabajar; ECOG 3: solo algún autocuidado y más de la mitad del día en cama o sillón). El Karnofsky, en cambio, puntúa de 100 a 0 la capacidad para actividades cotidianas: puntuaciones altas implican vida casi normal (100–80), valores intermedios indican limitación para el trabajo pero con cierto autocuidado (70–60) y puntuaciones bajas reflejan dependencia creciente y encamamiento (50 o menos). Además de describir la funcionalidad, el Karnofsky se usa para seguimiento, decisiones clínicas e incluso criterios de inclusión en ensayos; un Karnofsky ≤ 50 se asocia a alto riesgo de muerte en los 6 meses siguientes.