7.1 CLASIFICACIÓN
Las ostomías intestinales consisten en la realización de un estoma, a través del cual una parte del intestino es abocado a la piel, que permite la salida del contenido al exterior sin realizar el recorrido habitual. Se pueden clasificar atendiendo a diversos criterios:
- Según su estado o duración:
a. Permanentes o definitivas: si recto o ano no son funcionantes, (ej: CCR o la incontinencia anal).
b. Temporales o provisionales: dejar en reposo cierta parte del intestino para intentar reconstruirlo después.
- Según se construyan:
a. Terminal: un trozo de intestino se aboca al exterior.
b. En asa: un asa intestinal es abocada al exterior y no se secciona el intestino, sino que tiene una doble apertura, la proximal, por la que drena, y la distal, que es inactiva. Se emplea para proteger una parte del intestino y para que la reconstrucción posterior sea más sencilla.
c. Dividida: dos bordes intestinales se abocan a la pared abdominal. El extremo proximal constituye la colostomía y el distal no es funcionante (puede segregar moco). También sirve para proteger una parte del intestino.
d. Doble cañón: las asas proximal y distal se suturan juntas un tramo de unos 10 cm y posteriormente se abocan juntas al abdomen.
3. Según su localización anatómica; influirá el tipo de contenido drenado:
a. Ileostomía: se aboca el íleon. El contenido es líquido, continuo e irritante para la piel. Se recomienda incrementar la ingesta de líquidos a causa del débito y bajar la fibra si este es muy abundante. El olor es mínimo.
b. Colostomía ascendente: se aboca el colon ascendente. Tiene características similares a las de la ileostomía, si bien el olor es mayor.
c. Colostomía transversal: se aboca el colon transverso. El contenido es blando (al haberse absorbido algo de agua) y maloliente.
d. Colostomía descendente: el colon descendente se aboca al abdomen. El contenido está más formado y el olor es menor.
e. Sigmoidostomía: el sigma se aboca a la pared abdominal. Las heces están formadas. No irrita la piel.
7.2 CUIDADOS DE LAS OSTOMÍAS
Antes de realizar la ostomía es necesario su marcaje; lo hace el personal de Enfermería, que escoge el lugar más adecuado según las particularidades de cada paciente. En cuanto al estoma, se deben tener en cuenta los aspectos que se recogen en la tabla 10. La ubicación en el músculo recto del abdomen contribuye a prevenir complicaciones.
Tabla 10
Consideraciones acerca del estoma

Se debe vigilar la aparición de complicaciones tras la cirugía, sobre todo las siguientes:
- Hemorragia.
- Dehiscencia de suturas.
- Necrosis.
- Infección.
- Retracción.
- Prolapso.
Es importante instruir a los pacientes acerca de ciertas consideraciones que deben ir aprendiendo a manejar:
- Dependiendo del tipo de ostomía realizada, la calidad y cantidad del contenido evacuado varían, de forma que la piel periestomal puede sufrir irritaciones en mayor o menor medida. Existen diferentes productos que ayudan a su cuidado y se debe instruir al paciente sobre su uso.
- Por lo que respecta a la utilización de diferentes bolsas colectoras:
o Abiertas: menos cambios pero más vaciados (por ej., en ileostomías).
o Cerradas: no se vacían y se usan en ostomías que evacúen contenido formado y con menor cantidad (ej. sigmoidostomía).
o De una pieza: directamente sobre la piel. Suelen emplearse cuando el contenido no es tan líquido.
o De dos piezas: constan de un aro pegado sobre la piel (se cambia cada varios días) y de la bolsa como tal, que puede ser abierta o cerrada.
Hay que cambiar la bolsa cuando esté sobre una tercera parte de su capacidad.
- Se pueden realizar irrigaciones en determinadas ostomías como descendente o sigmoidea, pero con una serie de contraindicaciones (tratamiento de quimioterapia, síndrome de intestino irritable, EC, diverticulitis, lesiones tras radiación). Consiste en vaciar el colon de gas, moco y heces para que el paciente pueda realizar todo tipo de actividades sin bolsa, usando aparatos de ostomía cerrados o tapas de estoma. Debe iniciarse una vez que se recupere del posoperatorio y haya vuelto al patrón intestinal normal. Se debe realizar bajo una rutina (se suele empezar cada 24 h para espaciar después a cada 48 h e incluso a cada 72 h, aunque en este último caso se incrementan las posibilidades de derrame de heces entre irrigaciones) para lograr la evacuación completa.
La Registered Nurses’ Association of Ontario (RNAO) actualizó en abril de 2019 su guía de buenas prácticas clínicas titulada Apoyo a adultos que esperan o viven con una ostomía, donde se recogen las recomendaciones relativas a 4 preguntas:
- ¿Debe o no debe recomendarse tener acceso a personal de enfermería estomaterapeuta?
- ¿Debe o no debe recomendarse un programa de cuidado de la ostomía?
- ¿Deben o no deben recomendarse estrategias de prevención del desarrollo de hernia paraestomal?
- ¿Debe o no debe recomendarse una valoración de la calidad de vida?
Esta guía pretende ayudar a implementar una sistemática de trabajo de Enfermería acorde al conocimiento más científico posible, de manera que al responder a la pregunta número 4 se recomienda evaluar la calidad de vida de los pacientes ostomizados, para lo cual se podría emplear el cuestionario Stoma-QoL.
BIBLIOGRAFÍA
- Berman A, Snyder S. Kozier y Erb. Fundamentos de enfermería. Madrid: Pearson Educación; 2013.
- Domarus A, Farreras Valentí P, Rozman C, Cardellach López F. Medicina interna. Barcelona: Elsevier; 2020.
- Hinkle J, Cheever K. Brunner y Suddarth. Enfermería medicoquirúrgica. 14. ed. Barcelona: Wolters Kluwer; 2019.
- Martínez Gutiérrez R, Ordás Campos B, Martínez Isasi S, Fernández García D. Urgencias gastrointestinales. 1a ed. Leioa: Salusplay Editorial; 2018.
- Registered Nurses’ Association of Ontario. Apoyo a adultos que esperan o viven con una ostomía. 2a ed. Toronto (ON): Registered Nurses’ Association of Ontario; 2019.
