TEMA 7. PRINCIPIOS DE LAS OSTOMÍAS INTESTINALES_


Las ostomías intestinales son estomas que abocan una porción del intestino a la piel para desviar el tránsito y permitir la salida del contenido al exterior. Se clasifican por duración (permanentes si recto/ano no son funcionantes; temporales para “dejar en reposo” un segmento y reconstruir después), por técnica (terminal, en asa, dividida o doble cañón) y por localización, que determina el tipo de débito: en ileostomía el contenido es líquido, continuo e irritante (poco olor, requiere más hidratación y ajustar fibra si el débito es alto); en colostomías, a medida que el estoma se sitúa más distal, las heces son más formadas y menos irritantes (ascendente: líquidas y más olor; transversa: semiblandas y malolientes; descendente: más formadas y menos olor; sigmoidea: heces normales y no irrita la piel). Una alternativa en resecciones colorrectales con riesgo moderado/alto de dehiscencia es la ileostomía virtual o fantasma, donde se marca y exterioriza un asa con una correa sin crear estoma real; si hay fuga anastomótica se convierte rápidamente en una ileostomía “verdadera”, evitando desde el inicio parte de la morbilidad, reingresos y costes del estoma.

Los cuidados de Enfermería se centran en un estoma bien localizado (idealmente en el músculo recto) y en su valoración: debe ser rojizo, húmedo, redondeado, ligeramente elevado, con la luz centrada y piel periestomal íntegra, evitando zonas con cicatrices, pliegues, prominencias óseas o la cintura y asegurando que el paciente pueda verlo. Hay que vigilar complicaciones precoces (hemorragia, necrosis, infección, retracción, dehiscencia, evisceración) y tardías (estenosis, hernia paraestomal, prolapso, recidiva tumoral), además de educar sobre protección cutánea según el tipo de débito. Las bolsas se eligen por necesidades: abiertas (más vaciados, útiles en ileostomías), cerradas (para heces formadas), sistemas de una pieza o dos piezas (aro + bolsa), y se recomienda cambiarlas cuando estén alrededor de 1/3 de su capacidad. En la higiene y recambio: lavado de manos, retirada cuidando la piel, limpieza suave con agua tibia y jabón neutro, secado a toques, medición del estoma y ajuste correcto del orificio para evitar fugas. En colostomías descendentes o sigmoideas pueden realizarse irrigaciones (con contraindicaciones como quimioterapia, SII, Crohn, diverticulitis o lesión por radiación) para vaciar colon y reducir la necesidad de bolsa, siguiendo una rutina; y se recomienda un abordaje estructurado con apoyo de enfermería estomaterapeuta, programas de educación, prevención de hernia y valoración de calidad de vida (p. ej., cuestionario Stoma-QoL).