Las ostomías intestinales permiten la salida de contenido digestivo a través de un estoma en la pared abdominal, y se clasifican por duración, técnica quirúrgica y localización. Según el segmento intestinal exteriorizado (íleon o colon en distintas secciones), varía la consistencia y frecuencia de las heces, lo que condiciona el tipo de bolsa a utilizar y los cuidados necesarios. La ileostomía virtual es una alternativa moderna que previene la morbilidad de una ostomía real, permitiendo activarla solo si ocurre una complicación posoperatoria. Esta técnica mejora la comodidad del paciente y reduce costes sanitarios.
El cuidado del estoma es clave para evitar complicaciones como irritación, prolapso o infección. Se requiere una higiene cuidadosa, el uso adecuado de dispositivos y la vigilancia de signos de alarma. La elección de la bolsa (cerrada, abierta, de una o dos piezas) depende del tipo de ostomía y de las características del contenido. Además, las irrigaciones son útiles para algunas ostomías de colon distal, permitiendo al paciente prescindir de la bolsa por períodos. La atención especializada, el seguimiento estructurado y la evaluación de la calidad de vida con herramientas como el Stoma-QoL son componentes esenciales del abordaje integral al paciente ostomizado.
