TEMA 7. SÍNDROME DE DOLOR REGIONAL COMPLEJO (DISTROFIA SIMPÁTICA REFLEJA)


El síndrome de dolor regional complejo (CRPS), antes llamado distrofia simpática refleja, es una enfermedad dolorosa que suele afectar sobre todo a una mano, aunque también puede aparecer en brazos, piernas o pies. Se caracteriza por dolor intenso con ardor, rigidez, inflamación y cambios de color en la zona afectada. Existen dos tipos: el tipo 1, que aparece tras una lesión o enfermedad sin daño nervioso directo identificable, y el tipo 2, que se produce después de una lesión nerviosa definida. Aunque los desencadenantes pueden variar, ambos tipos presentan síntomas similares y evolucionan a través de las mismas fases clínicas. Su causa exacta no se conoce, pero es más frecuente en adultos jóvenes y aparece 2–3 veces más en mujeres.

El diagnóstico es principalmente clínico y se basa en la presencia de un dolor continuo desproporcionado respecto al daño tisular inicial, además del cumplimiento de los criterios de Budapest. Estos criterios evalúan síntomas y signos en cuatro áreas: sensitiva (hiperestesia, alodinia), vasomotora (asimetría térmica o cambios de color), sudomotora/edema (alteraciones de la sudoración o edema) y motora/trófica (debilidad, temblor, rigidez, disminución del movimiento o cambios en piel, pelo y uñas). Para confirmar el diagnóstico, el paciente debe referir síntomas en al menos tres categorías y el profesional debe objetivar signos en al menos dos. Además, pueden utilizarse pruebas complementarias como radiografías, resonancia magnética y gammagrafía ósea para detectar cambios en huesos, tejidos y alteraciones del metabolismo óseo.