TEMA 7. TRASTORNOS DE LA CONDUCCIÓN INTRAVENTRICULAR


TRASTORNOS DE LA CONDUCCIÓN INTRAVENTRICULAR

El bloqueo de rama se produce cuando la conducción del impulso eléctrico se interrumpe en una de las ramas del haz de His, lo que obliga al impulso a viajar a través de células cardíacas no especializadas, ralentizando la despolarización. La rama derecha, más larga y delgada, es especialmente vulnerable a lesiones.

Los bloqueos de rama comparten ciertas características: una despolarización ventricular anómala, un QRS ensanchado por el retraso en la conducción, alteraciones en la repolarización y cambios específicos en las derivaciones correspondientes. Estas alteraciones suelen manifestarse con un segmento ST descendente y una onda T negativa. Para identificar un bloqueo completo de rama, se analizan las derivaciones que exploran el lado afectado del corazón.

El bloqueo de rama izquierda se caracteriza por un retraso en la activación del ventrículo izquierdo, reflejado en un QRS ancho (≥0,12 s) y un patrón de ondas R melladas en V5, V6, DI y aVL. También se observan alteraciones en la repolarización, como un ST descendente y una onda T negativa y asimétrica en las derivaciones izquierdas. Está asociado a diversas patologías, como infarto agudo de miocardio (de mal pronóstico), cardiopatías congénitas, hipertensión arterial, fármacos que afectan la conducción, valvulopatías, carditis o miocardiopatía dilatada.

El bloqueo de rama derecha se caracteriza por un retraso en la activación del ventrículo derecho, con un QRS ancho (≥0,12 s) y un patrón rSR’ en V1, V2 y V3. También presenta alteraciones en la repolarización, como un ST descendente y una onda T negativa y asimétrica en las derivaciones derechas. Puede ser congénito, funcional o aparecer en individuos sanos sin síntomas. No obstante, también puede asociarse a patologías que sobrecargan el corazón derecho, como tromboembolismo pulmonar agudo, enfermedades pulmonares crónicas o cortocircuitos cardíacos como la comunicación interauricular.

El tratamiento depende de la causa y el estado clínico del paciente, desde vigilancia en casos asintomáticos hasta la implantación de un marcapasos en presencia de bradicardia sintomática.