El aumento de pacientes con cáncer está acompañado en la actualidad por una mayor tasa de supervivencia, debida, entre otros factores, a la mejora e incremento de los agentes quimioterápicos y de su alta agresividad, así como de las innovaciones en el tratamiento del cáncer (inmunoterapia, etc.). Por esta razón, losservicios de urgenciasse encuentran con las crecientescomplicacionessecundarias a lostratamientos, lo que hace queel personal de Enfermería de dichos servicios deba estar en continua actualización para un mejor manejo de estos pacientes. Hay que diferenciar a los enfermos terminales de aquellos que se encuentran en un estadio avanzado de su enfermedad, conpocas posibilidades de curación, pero que son capaces de responder a tratamientos específicos que no han sido aplicados yque podrían aumentar la supervivencia y/o mejorar la calidadde vida si resultan eficaces. Las 3 urgencias oncológicas más importantes son la neutropenia febril, la compresión medular y el síndrome de vena cava. Otras urgencias oncológicas menos frecuentes son el derrame pericárdico con taponamiento cardiaco, la cistitis hemorrágica, la obstrucción de las vías urinarias, el síndrome de lisis tumoral, la hipercalcemia y la hiponatremia.
1. NEUTROPENIA FEBRIL
La neutropenia es una de las complicaciones más frecuentes en los pacientes con tratamiento antineoplásico activo y uno de los factores de riesgo más importantes para la aparición de complicaciones infecciosas en estos enfermos.
2. COMPRESIÓN MEDULAR
Se define como una compresión por una masa tumoral extradural. En estos casos, la extensión epidural comprime la médula espinal, el aumento de la presión en las arteriolas produce isquemia progresiva en la sustancia blanca y esta, a su vez, revertirá en un daño neurológico que puede resultar permanente.
3. SÍNDROME DE VENA CAVA
Se define el síndrome de la vena cava superior (VCS) como el conjunto de signos y síntomas derivados de la obstrucción de la vena cava superior (tanto obstrucción intrínseca como compresión extrínseca), que ocasiona un aumento de la presión venosa en la parte superior del cuerpo. La VCS transporta la sangre proveniente de la cabeza, el cuello, los brazos y la parte superior del tronco, resultante de la confluencia de las venas braquiocefálicas izquierda y derecha hacia el corazón. La instauración del cuadro clínico suele ser progresiva, en unas semanas. El síntoma más frecuente y precoz es la disnea, seguida de la tríada clásica: edema en esclavina, cianosis facial y circulación colateral. Una característica típica es que los síntomas empeoran al inclinarse hacia delante o al tumbarse, por lo que no es de extrañar que los signos sean más evidentes por la mañana.
