Se trata de un trastorno desmielinizante inflamatorio del SNP, con curso agudo y que causa parálisis motora.
La etiología es desconocida, pero se cree que algunas infecciones adquiridas semanas antes pueden desencadenar el cuadro.
En cuanto a la fisiopatología, se cree que la respuesta inmunitaria a la infección puede destruir la mielina de los axones, de modo que se reduce la conducción de los impulsos nerviosos. Se observa debilidad muscular repentina y pérdida de la respuesta refleja.
Pueden citarse las siguientes manifestaciones generales:
- Parálisis flácida con parestesias y entumecimiento.
- Debilidad muscular simétrica y pérdida de sensibilidad que empieza en piernas y asciende hasta afectar el torso, los brazos y los pares craneales.
- El nivel de conciencia no se ve afectado.
- Debido a la afectación de los pares craneales, se ven afectados la masticación, la deglución y el habla.
Imposibilidad para cambiar la expresión de la cara y cerrar los ojos.
- Trastornos respiratorios y vasculares, también de íleo paralítico, retención urinaria, arritmias...
El cuadro agudo suele durar entre 1 y 3 semanas sin secuelas, pero para recuperar toda la función muscular puede requerirse entre 6 meses y 2 años.
Los casos más graves pueden precisar cuidados intensivos y ventilación mecánica. A menudo, este síndrome constituye una urgencia médica.
El tratamiento es sintomático y de rehabilitación para evitar las consecuencias de la inmovilidad. También se utiliza la plasmaféresis para eliminar los anticuerpos, y se trata con inmunosupresores.
