TEMA 9. TRATAMIENTO


Las opciones terapéuticas que se ofrecen a los pacientes con cáncer se basan en los objetivos terapéuticos de cada tipo específico, de la etapa y del grado de la enfermedad. Dichos objetivos varían desde la erradicación completa (tratamiento curativo), la supervivencia prolongada y contención del crecimiento celular maligno (tratamiento de control), hasta el alivio de los síntomas y la mejora de la calidad de vida (tratamiento paliativo).

1. QUIMIOTERAPIA

En la quimioterapia, se utilizan fármacos antineoplásicos, en un intento por destruir las células tumorales al interferir en lasfunciones celulares, incluidas la replicación y la reparación delADN. La quimioterapia se emplea sobre todo para tratar la enfermedad sistémica, pero no las lesiones circunscritas susceptibles de intervención quirúrgica o radioterapia. Sus objetivos (curación, control o paliación) deben ser realistas, pues determinan los fármacos que deben administrarse y la intensidad del plan terapéutico.

1.2 Preparación de citostáticos

Los medicamentos citostáticos son sustancias citotóxicas que se utilizan específicamente para causar un daño celular que no es selectivo para las células tumorales, sino que afecta a todas las células del organismo. Como resultado, se producen efectos tóxicos adversos. A los riesgos ya conocidos de irritación de piel y mucosas por aplicación directa, se ha evidenciado la posibilidad de riesgos para la salud del personal que los manipula, tras una exposición crónica y en pequeñas cantidades a algunos de estos medicamentos durante la producción de aerosoles.

1.3 Administración. Cuidados deEnfermería en la extravasación

Para prevenir una posible extravasación, existen una serie de recomendaciones que deben tenerse en cuenta a la hora de la administración de los citostáticos:

• El tratamiento citostático debe ser administrado por personal sanitario entrenado y con conocimientos específicos sobre quimioterapia antineoplásica.

• Se informará al paciente sobre los fármacos que se le van a suministrar, así como sobre el procedimiento que se va a aplicar.

• Se ha de identificar a los pacientes de riesgo: ancianos, pacientes con incapacidad para comunicarse (inconscientes, confusos, etc.), con fragilidad capilar o trombopenia, con alteraciones de la sensibilidad, etc.

• Se elegirá la vena por canalizar de forma cuidadosa, procurando que esté intacta y con buen flujo. Deben evitarse zonas de cirugía o radioterapia previas, áreas sometidas a linfadenectomía o con recidiva tumoral adyacente, venas con flebitis o que hayan sido pinchadas en las horas previas (mínimo, 4 horas). En pacientes con síndrome de vena cava superior, se evitarán los dos brazos.

La extravasación de citostáticos al espacio perivascular o subcutáneo es una complicación relacionada con la administración intravenosa de estos fármacos, que se produce en alrededor del 0,5-6 % de los ciclos administrados.

Existen ciertos factores que aumentan el riesgo de extravasación.

Pueden producirse extravasaciones a distancia en un trayecto del vaso distinto al de la administración del fármaco, pero en el que recientemente se hayan realizado extracciones sanguíneas o cateterismos. Además, se han documentado casos de aparición de signos de extravasación en el lugar donde se había producido una extravasación previa, al administrar de nuevo el mismo citostático (fenómeno de recuerdo).

Desde el punto de vista clínico, la extravasación se caracteriza por la aparición de uno o varios de los siguientes síntomas locales: dolor, quemazón, prurito, tumefacción, eritema y cambios en la coloración o en la temperatura local de la piel. En ocasiones, puede ser prácticamente asintomática y detectarse por una disminución anómala de la velocidad de infusión o la ausencia de retorno venoso. Es importante realizar un diagnóstico diferencial adecuado con la flebitis y las reacciones de hipersensibilidad.

1.4 Efectos secundarios.Cuidados de Enfermería

La toxicidad asociada al tratamiento quimioterápico es un aspecto muy importante, principalmente por la influencia negativa que ejerce sobre la calidad de vida de los pacientes, así como por el riesgo vital que puede suponer en algunas circunstancias. Los efectos secundarios producen gran temor en los pacientes, aunque, en la mayoría de los casos, son más soportables de lo esperado.

La toxicidad debe ser evaluada en cuanto a severidad, frecuencia y duración, y ha de tenerse en cuenta que tiene dos dimensiones, una subjetiva y otra objetiva.

1.5 Cuidados del reservorio subcutáneo implantado

Se denomina reservorio subcutáneo o sistema de acceso implantable porque está colocado por completo bajo la piel, generalmente en un lugar cómodo y poco visible, como el tórax o el brazo. Estos sistemas se han diseñado para permitir el acceso repetido al torrente vascular, con el fin de realizar la administración parenteral de medicamentos, líquidos y soluciones nutrientes; para tomar muestras de sangre venosa y para la inyección automática de medios de contraste radiográfico.

2. RADIOTERAPIA

Alrededor del 60% de los pacientes con cáncer reciben radioterapia en algún momento del tratamiento. Esta es útil para tratar urgencias oncológicas como el síndrome de vena cava superior, la obstrucción bronquial o la compresión de médula espinal.

2.1 Clasificación

Se puede clasificar la radioterapia según la finalidad del tratamiento, el momento del tratamiento y la fuente de radiación utilizada.

2.2 Efectos secundarios

La toxicidad de la radioterapia se localiza en la región radiada y aumenta si se administra quimioterapia concomitante. La toxicidad aguda o temprana suele comenzar dentro de las 2 semanas del inicio del tratamiento y se presenta cuando se destruyen células normales en la zona irradiada y la muerte de las células rebasa su regeneración. Los tejidos corporales más afectados son los de proliferación rápida:

• La piel (dermatitis, hiperpigmentación)

• El recubrimiento epitelial del tubo digestivo, incluida la boca

• La médula ósea 2.3 Cuidados de Enfermería

• Cuidados de la piel:

• Cuidados en cabeza y cuello:

• Cuidados digestivos:

• Educación para la salud destinada a los cuidadores.

Las personas que reciben braquiterapia emiten radiación mientras el implante está instalado; en consecuencia, el contacto con el personal de salud se basa en principios de tiempo, distancia y protección para minimizar la exposición de este a la radiación. • Las precauciones de seguridad implementadas en la atención de un paciente que recibe braquiterapia

3. CIRUGÍA ONCOLÓGICA

La extirpación quirúrgica del tumor completo es el método terapéutico ideal y el más frecuente. Sin embargo, el acceso quirúrgico específico varía según lo que se quiera conseguir con él: cirugía diagnóstica, terapéutica, profiláctica, paliativa o reconstructiva.

• Cirugía diagnóstica: se realiza para obtener una muestra de tejido y analizar las células sospechosas.

• Cirugía como tratamiento primario: cuando la intervención quirúrgica es la estrategia terapéutica principal, el objetivo es extirpar el tumor completo o tanto como sea posible, así como cualquier tejido circundante, incluidos los ganglios linfáticos.

• Cirugía profiláctica: la cirugía profiláctica o de reducción de riesgo implica la extirpación de tejidos u órganos no vitales que tienen un riesgo alto de generar cáncer una vez estudiados los antecedentes familiares y la predisposición genética.

• Cirugía paliativa: cuando la curación no es posible, los objetivos terapéuticos son aliviar los síntomas, favorecer lo más posible la comodidad del paciente y mejorar la calidad de vida.

• Cirugía reconstructiva: esta cirugía a veces sigue a la curativa; intenta mejorar la función u obtener un efecto estético más agradable.

4. TRATAMIENTO HORMONAL

La identificación y caracterización de receptores hormonales esteroideos ha permitido el desarrollo de tratamientos contra tumores hormonosensibles. El bloqueo de estos receptores se ha mostrado útil en el tratamiento de tumores hormonodependientes, sobre todo de los carcinomas de mama (anastrozol y letrozol) y de próstata (ketoconazol y abiraterona). Esta estrategia se utiliza tanto en los estadios iniciales de la enfermedad como en el tratamiento de la enfermedad avanzada o metastásica.

5. INMUNOTERAPIA

La inmunoterapia utiliza el sistema inmune para combatir el cáncer, intentando minimizar los posibles efectos secundarios que presentan los citostáticos convencionales. Su administración única o en combinación con quimio y/o  hormonoterapia ha demostrado eficacia en el tratamiento paliativo y en el control de síntomas (incluido el dolor) de muchas neoplasias sólidas, como el melanoma, el carcinoma renal y cáncer de pulmón.

Recientemente, nuevos fármacos como los antiCTL4, antiPDL1 y antiPD1 se están incorporando de forma muy rápida y con una gran efectividad a los tratamientos específicos del cáncer, bien de forma combinada entre ellos, bien con la quimioterapia clásica. Esto ha tenido como consecuencia un impacto positivo en la calidad de vida de los pacientes y en el control de síntomas. En este sentido, la recomendación actual es la integración del tratamiento oncológico estándar con los cuidados continuos desde el comienzo del proceso oncológico