TEMA 3. EPIDEMIOLOGIA DEL PIE DIABÉTICO


Las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud en referencia a la prevalencia de la diabetes mellitus (DM) en el siglo XXI la sitúan en el  2,1% de la población mundial. Es decir, unos 125 millones de personas, de las que el 4% corresponden a la DM tipo I y el 96% a la DM tipoII.

La prevalencia mundial del pie diabético varía entre el 1,3% y el 4,8%.

Se estima que entre el 15% y el 25% de las personas con diabetes desarrollarán, a lo largo de su vida, una úlcera en el pie, lo que puede llevar, en última instancia, a la amputación del pie o incluso de la pierna afectada.

Estas oscilaciones en la prevalencia del pie diabético están claramente influidas por factores sociales, sanitarios y preventivos.

Aproximadamente el 15% de los pacientes con diabetes mellitus desarrollará una úlcera en el pie o en la pierna a lo largo de su enfermedad.

Se estima que entre el 19% y el 34% de los pacientes diabéticos desarrollarán una úlcera en el pie a lo largo de su vida, y entre el 40% y el 80% de estas úlceras se infectarán, con un 20% de los casos presentando afectación ósea (osteomielitis).

Se calcula que más del 50% de los pacientes con pie diabético presentan enfermedad arterial periférica subyacente.

En España, la prevalencia de ulceraciones en el pie y las hospitalizaciones por esta causa son significativamente altas.

Se ha establecido que la secuencia de ulceración, infección y gangrena es un precursor común de muchas amputaciones en pacientes diabéticos.

En otros casos, la falta de cicatrización de una úlcera puede llevar a complicaciones graves.

La consecuencia más grave de una úlcera en el pie diabético es la amputación, que es la causa más frecuente de amputación no traumática en las extremidades.

De hecho, el 60% de las amputaciones se precede de una úlcera infectada.

Las amputaciones mayores (supra o infra condílea) están asociadas a una disminución drástica en la esperanza de vida de estos pacientes, con tasas de mortalidad que pueden igualar o incluso superar las de cáncer de colon, próstata, mama o enfermedad de Hodgkin.

Tras la amputación de una extremidad inferior, la incidencia de presentar una nueva úlcera a los dos años o de necesitar una amputación contralateral a los cinco años es del 50%.

Además, la supervivencia de estos pacientes es significativamente menor en comparación con el resto de la población.

El 70% de las úlceras de pie diabético permanecen abiertas después de 20 semanas de tratamiento, y su pronóstico se ve gravemente afectado por la presencia de isquemia o infección.

El riesgo de amputación aumenta significativamente en pacientes con neuropatía concomitante, elevándose 1,2 veces en comparación con aquellos sin esta condición.

En pacientes con deformidades en el pie, el riesgo es 12 veces mayor, mientras que en aquellos con antecedentes de tratamiento por úlcera en el pie el riesgo se incrementa hasta 36 veces.

De hecho, el 60% de las amputaciones se preceden por una úlcera infectada en el pie, lo que subraya la importancia de un tratamiento adecuado y abordaje temprano de las lesiones.

En cuanto a la tasa de incidencia de amputaciones mayores, se reportó un valor de 0,48 por 100.000 personas/año en España durante el periodo de 2001 a 2015, con una notable variabilidad entre las Comunidades Autónomas.

Tras la amputación de una extremidad inferior, la incidencia a los dos años de presentar una nueva úlcera o de necesitar una amputación contralateral a los cinco años es del 50%, respectivamente, y la supervivencia de estos pacientes es significativamente menor que el resto de la población.

En nuestro país, la DM es la primera causa de amputación no traumática y representa el 60%-80% de las amputaciones de la extremidad inferior.

En el 85% de los casos, la amputación está precedida de una úlcera en el pie.

La prevalencia a lo largo de la vida de desarrollar una úlcera en el pie en personas con diabetes mellitus varía entre 19% y 34%.

Aproximadamente el 70% de las úlceras de pie diabético permanecen abiertas después de 20 semanas de tratamiento, y su pronóstico se ve considerablemente deteriorado por la presencia de isquemia o infección. Se estima que más del 50% de los pacientes con UPD presentan enfermedad arterial periférica, especialmente en países de ingresos medios y altos.

La tasa de reulceración a los cinco años es aproximadamente del 70% y la probabilidad de pérdida de la extremidad contra lateral en los tres años siguientes en los pacientes con amputación de una extremidad inferior es del 50%.

También queda demostrado que las úlceras de pie diabético asociadas a enfermedad vascular periférica, infección y neuropatía severa incrementan el riesgo de mortalidad, la duración de la estancia hospitalaria y la probabilidad de intervención quirúrgica.

La enfermedad del pie diabético es una complicación grave de la diabetes mellitus (DM), que afecta entre el 3-4% de las personas con este padecimiento en todo el mundo.

La tasa de amputaciones en pacientes con diabetes mellitus (DM), según la población de la Encuesta Nacional de Salud (ENS), es aproximadamente de 3 por cada 1.000 personas con diabetes, siendo casi el doble en los hombres que en las mujeres. En España, durante el año 2018, se realizaron un total de 18.661 procedimientos de amputación de extremidad inferior en personas mayores de 15 años. De estos, 5.342 tuvieron como diagnóstico principal diabetes mellitus con complicaciones. Esta cifra podría estar subestimada, ya que, si se considera que aproximadamente el 70% de las amputaciones no traumáticas ocurren en pacientes con diabetes, el cálculo estimado sería de alrededor de 13.000 amputaciones no traumáticas en la población diabética. En cuanto a las tasas anuales, considerando como denominador a la población mayor de 15 años, se observa una tasa promedio de 9 por 100.000 habitantes en todo el país, con una variabilidad significativa entre comunidades autónomas. Las tasas oscilan entre 3 por 100.000 habitantes en Navarra y 18 por 100.000 habitantes en la ciudad autónoma de Ceuta. Este patrón de diferencias en las tasas de amputación entre comunidades autónomas es consistente con los reportes observados en otros países cercanos.

En cuanto a la Tasa/altas por amputaciones de miembros inferiores en pacientes con diabetes en el año de estudio:

Tasa amputaciones MMII por 1.000 pacientes con diabetes:

  • Aragón 2018 0,5-2,78/1.000.
  • Asturias (2017): 2-4,7/1.000.
  • Baleares (2016): 0,5-1,5/1.000.
  • Canarias (2017): entre 0,91-2,8/1.000.
  • Cantabria (2018): 0,4-0,9/1.000.
  • Madrid (2017): 0,6-1,2/1.000.
  • Murcia (2017): 1,1-5,7/1.000.
  • Navarra (2019): 2,6-3,2/1.000.
  • País Vasco (2016): 1,01-3,62/1.000.

El riesgo de mortalidad a los cinco años en pacientes con úlcera en el pie diabético es entre 2 y 5 veces mayor en comparación con aquellos sin úlceras. Además, hasta el 70% de los pacientes que se someten a una amputación mayor podrían fallecer dentro de los cinco años posteriores al procedimiento.

La mortalidad hospitalaria asociada con la amputación mayor en España se estima en torno al 10%.