Las lesiones por fricción a menudo se diagnostican erróneamente como úlceras por presión.
El NPUAP y la EPUAP publican en 2009 una guía conjunta, en la que eliminan la fricción como factor relacionado con las úlceras por presión y la isquemia tisular.
Las lesiones de las capas superficiales de la piel causadas por la fricción no son úlceras por presión y no deben clasificarse ni tratarse como tales siendo su abordaje en su presentación individual, sin combinación con otros mecanismos lesivos cutáneos (presión y humedad) un espacio preciso al que nos referimos en este curso.
