TEMA 4. ENFERMEDAD VENOSA CRÓNICA


 La enfermedad venosa crónica (EVC) o insuficiencia venosa crónica (IVC), (en sus últimas fases evolutivas), es una afección que ocurre cuando la pared venosa y / o las válvulas en las venas de las piernas no funcionan de manera efectiva, lo que dificulta que la sangre regrese al corazón desde el sistema venoso de las extremidades inferiores. 

El fracaso del aparato valvular constituye el mecanismo fundamental de la EVC.

El funcionamiento correcto para el retorno de la sangre venosa al corazón precisa de una adecuada actividad de las válvulas venosas, que evitan el retorno descendente y favorecen el sentido ascendente.

1. FACTORES DE RIESGO

Los factores de riesgo como edad, sexo e historia familiar no son modificables.

Otros factores sin embargo pueden ser prevenibles o modificados en mayor o menor medida (obesidad, ocupación laboral, tabaquismo, sedentarismo, terapia hormonal sustitutiva, anticoncepción hormonal oral, diabetes, hipertensión, utilización de

La presencia de varices en mujeres es más frecuente que en hombres adultos disminuyendo la relación variz/sexo con la edad al ir deteriorándose los sistemas venosos en la gran mayoría de personas tendiendo la prevalencia a ser similar entre hombres y mujeres nulíparas de avanzada edad.

El número de embarazos a término, la edad   y un índice de Masa Corporal (IMC) > 30 son los 3 factores más relevantes que aumentan el riesgo de IVC sin incluir los mecanismos hemodinámicos. 

El ejercicio físico y la ergonomía en la actividad laboral son factores que influyen en el desarrollo de la EVC siendo aquellos trabajos con un ortostatismo prolongado manteniendo la bipedestación más de 4 horas/día, favoreciendo la aparición y severidad EVC.

 

2. REFLUJO

La presencia de reflujo sanguíneo mantenido a través de válvulas incompetentes provoca un incremento de la presión venosa durante la deambulación siendo el factor fisiopatológico fundamental de la EVC.

Si existe una degradación valvular o ya instaurada, la contracción muscular que se produce en la deambulación, no solo no reduce la presión venosa distal, sino que la incrementa de forma progresiva.

La hipertensión venosa distal que genera la deambulación en pacientes con fallo valvular constituye la clave fisiopatológica en la progresión de la EVC.

La hipertensión venosa mantenida genera cambios en la tensión endotelial que es reconocida como una afectación lesiva produciendo la adhesión y activación leucocitaria, como cuadro inflamatorio de pared y tejidos perivasculares, a través de   mediadores inflamatorios y quimiotácticos liberados.

 

3. RESPUESTA INFLAMATORIA LUMINAL

Las variaciones hemodinámicas en la luz venosa producen la liberación de factores proinflamatorios y elementos vasoactivos que aumentan la permeabilidad de pared enlenteciendo el flujo primero por el aumento de la presión relacionado con el reflujo venoso.

La actividad inflamatoria en el entorno perivascular va a provocar alteraciones del tejido cutáneo con la sintomatología clave que define a este tipo de lesiones:

  • atrofia blanca.
  • Celulitis.
  • dermatitis de estasis.
  • eccema venoso.
  • lipodermatoesclerosis.
  • Úlcera venosa, ulcera flebostática.

La insuficiencia venosa crónica que se desarrolla como resultado de la TVS/TVP también se conoce como síndrome postrombótico. 

 

4. CLASIFICACIÓN ENFERMEDAD VENOSA CRÓNICA

En 1994 el American Venous Forum desarrolló un sistema de clasificación para la enfermedad venosa que fue revisado en 2004.

Este sistema de clasificación ha ganado una amplia aceptación en las comunidades de investigación clínica y la mayoría de los artículos publicados relacionados con la EVC usan todo o parte del sistema CEAP: Clinical-Etiological-Anatomical-Pathophysiological

Este sistema se actualizó en 2020.

4.1 CEAP Clinical-Etiological-Anatomical-Pathophysiological

La clasificación CEAP se compone de 4 grupos:

  • C: Clínica
  • E: Etiológica
  • A: Anatómica
  • P: Fisiopatológica