TEMA 6. DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL DE LA ULCERA VENOSA EN MIEMBRO INFERIOR


El diagnóstico diferencial identifica una determinada situación de enfermedad mediante la comparación y eliminación de otras posibles causas que pueden cursar con un cuadro clínico similar o semejante.

El diagnóstico diferencial debe plantearse de manera integral para determinar la magnitud del daño vascular venoso y descartar una posible afección arterial concomitante variando el tratamiento y pronóstico a plantear de una manera importante.

El diagnóstico de la enfermedad/insuficiencia venosa se establece en base a:

  • Las características lesivas.
  • La morfología descrita en las manifestaciones clínicas.
  • La palpación de pulsos y realización de un Doppler /Eco-Doppler.

 

La exploración minuciosa de intensidad de pulsos, morfología de la lesión, alteraciones de sensibilidad, coloración y anejos cutáneos nos orientará al diagnóstico etiológico

1. ETIOLOGÍAS POSIBLES DE LAS LESIONES EN EXTREMIDAD INFERIOR

La recogida de datos en la anamnesis inicial del paciente nos ayudará en los pasos siguientes en la diferenciación etiológica, individual (venosa vs arterial) o combinada.  Los factores de riesgo cardiovascular que la persona presenta (hipertensión arterial, diabetes, dislipemia enfermedad arteriosclerótica, enfermedad trombótica, obesidad, tabaquismo, alcoholismo) son unos grandes indicadores que nos facilitaran en gran medida la diferenciación junto con las medidas preventivas y promoción de la salud que aplicaremos en nuestros planes de cuidado.

No debemos olvidar en la recogida de datos los tratamientos que toma de manera crónica y/o aguda pudiendo ser un factor de retardo en la cicatrización de las heridas en las extremidades inferiores como (hidroxiurea, anticoagulantes, citostáticos, antiinflamatorios no esteroideos, colchicina, corticoides, y otros inmunosupresores).

Las UV empeoran en las situaciones donde se aumenta la presión venosa, bipedestación estática, aliviándose la molestia o dolor al deambular.

De igual manera las UV mejoran con reposo y elevación de la extremidad o la terapia compresiva.

Frente a esta sintomatología, el dolor arterial aparece en reposo o durante la deambulación, es mucho más intenso que el venoso, empeora con la elevación de la extremidad y la compresión.

2. PALPACIÓN DE PULSOS

La palpación de los pulsos pedios está recomendada en la orientación diagnóstica en las úlceras de extremidad inferior:

  • Venosas.
  • Isquémicas.
  • Neuropáticas.
  • Neuro isquémicas
  • Hipertensivas.

Es recomendable palpar los pulsos sistemáticamente en los casos de úlceras de etiología venosa que precisen terapias compresivas.

Se trata de una prueba usada para detectar y clasificar el riesgo de pie diabético y para la recomendación de la inspección periódica del pie.

Tras la exploración clínica ante la ausencia de pulsos pedios es preceptivo realizar el Índice Tobillo Brazo (ITB).

En caso de obesidad o de tobillo edematoso la dificultad en la toma de pulsos será más compleja.

La ausencia de pulso en la arteria tibial posterior es un hallazgo más útil en el examen físico que la ausencia de pulso en la arteria pedia, ya que un 10%-15% de la población tiene ausencia congénita de pulso pedio.