Las consecuencias de las úlceras venosas en la calidad de vida de la persona tienen una gran repercusión y a menudo van más allá del tratamiento local de una herida abierta.
Las úlceras venosas (UV) en miembros inferiores son las lesiones más comunes de las extremidades inferiores y son responsables del 80% de todas las úlceras en las piernas que causan una morbilidad significativa.
En España la enfermedad venosa crónica (EVC) representa una prevalencia elevada, en torno al 68 % de las pacientes que acude a la consulta de atención primaria por problemas relacionados con la extremidad inferior.
LA EVC afecta a la calidad de vida de los afectados, además de suponer un problema de salud pública por las consecuencias sociosanitarias que produce.
Los hallazgos clínicos y la historia completa son útiles para realizar el diagnóstico de EVC y por tanto prevenir o mitigar las ulceras venosas.
La prevención y la detección precoz son claves para evitar la evolución de la enfermedad y sus complicaciones (celulitis, dermatitis, ulceraciones, lipodermatoesclerosis, varicoflebitis, varicorragias, etc.).
Este curso aborda una visión desde la epidemiología, fisiopatología, presentación clínica, pruebas de diagnóstico, diagnóstico diferencial, prevención y el tratamiento de las úlceras venosas.
1. EPIDEMIOLOGÍA
Las úlceras venosas son las más comunes de la extremidad inferior y representan entre el 70% -80% de todas las lesiones cutáneas en la extremidad inferior.
La úlcera venosa es una patología de difícil manejo donde un 40 % a un 50 % de lesiones permanecen sin cicatrizar de entre tres a seis meses.
Ocurre con frecuencia entre las edades de 60 y 80 años padeciendo, la mayoría de las personas predispuestas, su primera úlcera antes de los 60 años.
En este tipo de lesiones la cronicidad y la recidiva son los aspectos epidemiológicos más importantes.
