2.1 DIFICULTADES RELACIONADAS CON LA MADRE
2.1.1 Breve fisiología de la mama
Es importante conocer la fisiología de la mama. Entender cómo se lleva a cabo la producción de leche y cuando comienza, nos va a ayudar a pautar la mejor forma para estimular dicha producción, entender cuál es el momento más idóneo para iniciar la extracción de leche, así como derribar falsos mitos que puedan influir en la madre a la hora de afrontar su lactancia y más en el caso de las madres con recién nacidos hospitalizados.
Lactogénesis I
La lactogénesis I, también conocida como la lactogénesis temprana, comienza durante el segundo trimestre del embarazo. En esta etapa, los senos experimentan cambios estructurales y hormonales en preparación para la lactancia, de forma que podemos encontrar el calostro en forma de pre-calostro en las mamas desde la semana 14 de gestación.
Lactogénesis II
La lactogénesis II, también conocida como la lactogénesis tardía, ocurre en los días que siguen al parto. Esta fase implica una transición de la producción de calostro a leche madura, con un aumento significativo en la producción de leche.
Producción y tipos de leche según tiempo de lactancia
A medida que la producción de leche aumenta, se produce una transición de la composición del calostro a la leche madura. La leche madura contiene una combinación equilibrada de nutrientes específicos para las necesidades del bebé.
Prolactina y lactancia materna
A continuación, vamos a centrarnos un poco más en el funcionamiento de la prolactina, dado que es la hormona galactopoyética más importante en la mujer. Conocer su importancia y funcionamiento va a ayudar a solventar algunas de las dificultades que encontraremos en la lactancia materna y sobre todo en los casos de lactancia diferidas, estas últimas son las que nos encontraremos en la mayoría de los recién nacidos ingresados en ucis neonatales.
La prolactina es una hormona vital para el desarrollo de la glándula mamaria durante el embarazo y la lactancia, sin esta hormona no existe fabricación de leche materna. Solo se va a liberar con el estímulo de succión ya sea del recién nacido o del sacaleches.
Hipogalactia
Existen determinadas situaciones en las que vamos a encontrar una baja producción de leche, para las que no siempre se encuentra una causa.
Este proceso suele ser multifactorial, y es difícil determinar con exactitud la causa que puede dar lugar a la hipogalactia. En ocasiones están relacionadas con el recién nacido, otras son derivadas de la madre, y en otras es por una técnica de lactancia inadecuada.
2.2 PROBLEMAS MÁS FRECUENTES RELACIONADOS CON LA LACTANCIA
2.2.1 Ingurgitación mamaria
La ingurgitación es un acumulo de líquidos en el pecho en el postparto inmediato. En la mama se acumula sangre, liquido, plasma… edematizandola e impidiendo la salida de leche por el pezón. Es una inflamación que produce dolor y que impide el agarre del bebé y el drenaje adecuado de la leche materna.
Está relacionada con los fluidos intravenosos que se administran intraparto, por ello es más frecuente en madres que han tenido partos largos o cesáreas. Igualmente es más frecuente en aquellas madres que presentan un inicio complicado de la lactancia, o que han estado separadas de su recién nacido durante muchas horas.
Es una entidad patológica, diferente a la sensación de plenitud que se produce en la subida de leche (esta no es dolorosa y no impide que el recién nacido mame).
2.2.2 Grietas
La lactancia no debe doler. Los pezones se adaptan de manera natural a la lactancia cuando existe un agarre correcto del pecho. Sin embargo, el dolor y las grietas son bastante comunes sobre todo en los primeros días de lactancia.
Las grietas son heridas de mayor o menor tamaño y profundidad en el pezón, la areola o en ambos. Tener grietas es una situación que se tiende a normalizar incluso entre el personal sanitario, pero debemos tener en cuenta que no debe ser así.
Aparecen en ocasiones derivadas de que el recién nacido no realiza un agarre profundo eficaz, o pueden tener relación con problemas de anquiloglosia, y en las lactancias en diferido, pueden tener que ver con una elección inadecuada del embudo del sacaleches.
Las grietas son una de las causas más frecuentes de abandono brusco de la lactancia materna.
2.2.3 Obstrucción mamaria
Se trata de la obstrucción de algún conducto galactóforo. Las obstrucciones están causadas por alteraciones de bacterias con capacidad de hacer biofilm; es decir, aquellas bacterias que tienen la capacidad de proliferar y adherirse a las paredes de los conductos uniéndose a moléculas de calcio que acaban taponando dicho conducto.
Se puede palpar un bulto duro y doloroso en algún cuadrante de una mama. La zona más habitual donde suele ocurrir es en el cuadrante superior que toca a la axila, en la zona del ala de Spencer de la mama. Puede acompañarse de febrícula y malestar, pero si el bulto no está caliente y rojo, y no hay fiebre mayor de 38. 5 º C, no se considera mastitis, ya que la disbiosis bacteriana implicada es leve y se puede tratar fácilmente.
2.2.4 Mastitis
Este término hace referencia a la existencia de una inflamación en la mama. Tradicionalmente se ha usado para referirse a las infecciones causadas por S. Aureus, con una sintomatología muy concreta
Algunos investigadores han propuesto nuevas clasificaciones de mastitis, en función del agente etiológico que produzca la infección, pero no todos usan esta clasificación. Serían mastitis agudas, subagudas, granulomatosas y subclínicas.
Nos centraremos en las mastitis clínicas y subclínicas.
2.2.5 Absceso mamario
En algunos casos, en el curso de una mastitis, el tejido mamario reacciona tratando de aislar a las bacterias causantes de la infección en una cápsula de tejido conjuntivo, lo que conduce a la formación de abscesos. Los principales agentes etiológicos de abscesos son prácticamente los mismos que los causantes de mastitis, siendo el S. Aureus el principal. La incidencia es entre un 5-11% de las mujeres con mastitis.
La mayoría de los abscesos mamarios están relacionados con un tratamiento tardío de las mastitis, las características de la cepa bacteriana implicada o a la respuesta de la propia glándula mamaria. La zona roja, caliente y dolorosa que se observa inicialmente durante el curso de una mastitis, se muestra ahora dura externamente, pero fluctuante a la palpación, con la piel muy roja tensa y brillante. Con frecuencia desaparece la fiebre o solo hay febrícula y la madre se siente algo mejor de estado general, pero el dolor es mayor.
2.3 VARIACIONES ANATÓMICAS DE LOS PEZONES
2.3.1 Areola
Encontramos una gran variabilidad anatómica en el pecho de la mujer, tanto individualmente como entre otras mujeres. Existen pezones y areolas de tamaños y formas diferentes. Incluso entre un pecho y otro de una misma mujer.
Para evaluar correctamente el pezón, incluyendo la areola, se requiere tanto una inspección visual como de palpación, previo permiso de la mujer.
El pezón se evalúa físicamente al hacer la maniobra de “pinzamiento” o de la protractilidad, también conocida en inglés como “pinch test”. Normalmente es una inspección que abarca pezón y areola.
En función del resultado de esta prueba podemos clasificar los pezones en:
- Protráctil: El pezón se proyecta hacia fuera, es lo normal.
- Retráctil: En vez de salir, el pezón se retrae.
- Pseudo invertido (Inversión simple): El pezón retraído a la inspección, protruye al hacer el pinzamiento.
- Invertido (Inversión completa): El pezón retraído no responde a la maniobra del pinzamiento o se retrae más, por adherencias.
Pezón plano
El pezón plano posee filamentos musculares más cortos de lo normal, lo que le confiere un aspecto aplanado y hace que apenas pueda protruir del pecho. En algunos casos simplemente puede ser un pezón con poca base o pezón corto.
Pezón pseudoinvertido
Una gran parte de los pezones que a simple vista parecen invertidos, son en realidad pseudoinvertidos. Pese a que su aspecto es invertido, protruyen al ser estimulados o con la succión. Una forma de identificarlos es con la prueba de pinzamiento. En estos casos, es fácil el tratamiento. Se puede hacer masaje en el pezón previo a la toma, o aplicar una compresa fría para ayudar al pezón a salir justo antes de la toma. En muchos casos es suficiente.
Pezón invertido
Los filamentos musculares del pezón no existen o son muchísimo más cortos de lo normal.
El pezón sale con mucha dificultad rompiendo los tejidos internos y causando dolor y heridas.
Este tipo de pezón puede causar serios problemas en la lactancia. Solo un 4% de pezones son realmente invertidos.
2.3.2 Pezones largos, anchos, pequeños o con formas extrañas
El hecho de que el pezón sea pequeño no interfiere en su capacidad funcional. En caso de que sean excesivamente ancho o largo sí que puede ser un problema en los momentos iniciales de la lactancia o en aquellos recién nacidos, sobre todo prematuros, CIR o bajo peso, en los que puede existir una desproporción entre el tamaño de la boca y el complejo areola-pezón de la madre. Esta situación se puede resolver con el paso del tiempo, dando lugar a una lactancia diferida temporalmente, hasta que el recién nacido pueda coger el pecho de forma apropiada.
2.4 DIFICULTADES RELACIONADAS CON EL RECIÉN NACIDO
A lo largo del siguiente apartado vamos a ver las dificultades que presentan los recién nacidos hospitalizados y como estas van a repercutir en la lactancia materna. Igualmente trataremos de dar solución a estas dificultades, según las diferentes patologías neonatales que presenten estos bebes.
2.4.1 Lactancia materna en el recién nacido pretérmino
Especialmente relevante es el inicio y mantenimiento de la lactancia materna en los recién nacido pretérmino. El reto y la importancia es mayor a más semanas de prematuridad. Por un lado, porque requiere el inicio de una lactancia materna en unas circunstancias de extrema vulnerabilidad para la madre y para el recién nacido. Por otra parte, porque a más prematuridad, mayor tiempo va a requerir el paso de una lactancia diferida a una lactancia directa, con el esfuerzo que esto conlleva para la madre, y con las dificultades que surgen en la estimulación de la lactancia en diferido; de ahí la importancia de una buena asesoría desde el nacimiento y un buen acompañamiento en el paso de la sonda a la teta.
Técnica Marmet de extracción manual de leche maternal
La técnica de Marmet es un método de extracción manual de leche materna que fue desarrollado por la investigadora estadounidense Chele Marmet. Es una técnica utilizada especialmente por madres que desean extraer leche sin el uso de un extractor de leche, y es la ideal para la extracción del calostro en el postparto inmediato, no solo en el caso de los recién nacidos pretérmino, sino también para aquellos que sin ser pretérmino, no pueden ser alimentados directamente al pecho.
Extracción combinada o Hands-on-pumping
Uno de los grandes retos que enfrentan las madres de recién nacidos prematuros, es mantener una lactancia materna diferida en el tiempo, puesto que la capacidad de estimular el pecho del sacaleches no es la misma que la del recién nacido.
La técnica de extracción combinada, es muy recomendable en los casos de lactancia diferida, ya sea por enfermedad del recién nacido o por deseo de la madre. Es una técnica adecuada también para mejorar la producción de leche en general.
Esta técnica fue desarrollada por la pediatra especialista en prematuros y lactancia Jane Norton. A raíz de su trabajo en UCIN, observó como las madres de los recién nacidos prematuros que se encontraban en la unidad, sufrían un estancamiento en su producción y no conseguían aumentar la cantidad de leche; todo esto, en algunas ocasiones, ponía en riesgo la continuidad de la lactancia materna.
Extracción Poderosa
En cuanto a la producción de leche, lo importante no es producir una gran cantidad de leche, si no producir la leche adecuada para las necesidades de cada recién nacido. Hay ocasiones en las que puede ser necesario conseguir aumentar la producción de leche de forma rápida.
Existen diferentes técnicas para aumentar para la producción de leche y también probar la capacidad de la glándula para responder a estímulos. Este proceso simula el comportamiento del bebé durante las fases de crecimiento acelerado, donde aumenta la frecuencia de las tomas para estimular la producción de leche.
Estas técnicas son una forma de poner a prueba la glándula mamaria y valorar si la capacidad de la misma de producir leche, es insuficiente o no, si existe una hipogalactia o si por el contrario la producción puede remontar o no.
Galactogogos
Los galactogogos son sustancias que se utilizan para aumentar la producción de leche materna. Pueden ser de origen natural (herbales) o farmacológicos, y son especialmente útiles para las madres que experimentan dificultades con la producción de leche. Como profesionales de enfermería, es esencial conocer los diferentes tipos de galactogogos, su eficacia y las consideraciones de seguridad para poder asesorar adecuadamente a las madres lactantes.
Nutrición enteral mínima
La nutrición enteral mínima o trófica, supone el inicio de la alimentación en los niños pretérmino. Es el aporte de pequeñas cantidades de leche humana ya sea de la propia madre o bien leche donada pasteurizada; se inicia desde el primer día de vida y el objetivo es conseguir un efecto trófico similar al que tendría intrautero la deglución de líquido amniótico.
Fortificación de la leche humana en prematuros
La fortificación de la leche materna es una práctica esencial en el cuidado de los bebés prematuros. Debido a su inmadurez fisiológica, tienen requerimientos nutricionales elevados, que a menudo no pueden ser satisfechos únicamente con la leche materna no fortificada.
Componentes de los Fortificadores de Leche Humana
- Proteínas
- Minerales
- Vitaminas
- Calorías
Métodos de Fortificación
- Fortificación Estándar
- Fortificación Individualizada
Proceso de Fortificación
- Extracción de la Leche
- Adición del fortificador
- Alimentación
Proceso de alimentación en los recién nacidos prematuros
El éxito de la lactancia materna depende en gran medida de los pasos que se lleven a cabo desde el momento del nacimiento. Este proceso podemos dividirlo en 5 etapas:
- Realización de método canguro.
- Administración de calostro orofaríngeo
- Estimulación de la succión no nutritiva a “pecho vacío”.
- Succión nutritiva: de la SNG al pecho. Escalas de valoración.
- Lactancia materna a demanda y preparación para el alta.
1. Cuidados método madre canguro
Los cuidados madre canguro, se han relacionado con mejor producción de leche y mayor duración de la lactancia. Se debe ofrecer contacto piel con piel con la madre lo más precoz, continuo y prolongado posible, sin importar peso ni edad gestacional. En el momento que el recién nacido esté estable, es ideal empezar a realizar el método canguro. Los catéteres umbilicales, tubos endotraqueales, presión positiva continua en las vías respiratorias no son contraindicaciones para que permanezca en canguro con la madre.
2. Administración de calostro orofaríngeo y lactancia materna
La administración de calostro orofaríngeo no conlleva mayor riesgo de neumonías asociadas a la ventilación mecánica, por lo que se considera una práctica segura. Posteriormente, y cuando ya no están sometidos a ventilación mecánica, se puede ofrecer la posibilidad se chupar y deglutir pequeñas cantidades de leche de madre; se administrará menos de 1ml de leche muy lentamente y valorando tolerancia.
3. Succión no nutritiva
La succión no nutritiva (SNN) es aquella que no se acompaña de la deglución de alimento.
4. Succión nutritiva: de la sonda nasogástrica al pecho
En el momento que el recién nacido se encuentre estable y sea capaz de mostrar evidencia de coordinación succión-deglución-respiración, se debe iniciar la succión nutritiva al pecho. Debe ser un proceso progresivo siempre y cuando se hayan practicado los métodos madre canguro y la succión no nutritiva a pecho vacío; y además se le haya dado la posibilidad de deglutir algunos mililitros de leche. En la mayoría de las unidades, el momento de dar el paso a la succión nutritiva es más una decisión subjetiva que valorada a través de unos ítems medibles. De esta subjetividad, surge de la necesidad de incorporar sistemas de evaluación dentro de las unidades neonatales. Con un sistema de evaluación e intervención individualizado, no solo se obtienen beneficios en su aprendizaje durante el ingreso, sino que se pueden detectar y prevenir otras alteraciones anatómicas orofaciales futuras, así como aumentar el peso al alta y mejorar su neurodesarrollo, favoreciendo el vínculo maternofilial, influyendo a su vez en la prevención de trastornos de la comunicación y el lenguaje.
2.4.2 Lactancia materna en el recién nacido con pérdida excesiva de peso-deshidratación-hiperbilirrubinemia
Pérdida de Peso Fisiológica en Recién Nacidos
Definición y Causas:
La pérdida de peso fisiológica en recién nacidos es un fenómeno normal que ocurre en los primeros días de vida. Generalmente, los recién nacidos pierden entre el 5% y el 10% de su peso al nacer durante los primeros 3 a 5 días. Esta pérdida de peso es parte del proceso de adaptación del bebé a la vida fuera del útero y se debe a varios factores.
Ganancia de Peso
Después de los primeros días de pérdida de peso, un recién nacido debería empezar a ganar peso nuevamente, alcanzando su peso al nacer alrededor de los 10 a 14 días de vida. Un patrón típico de ganancia de peso es:
- Primera semana: Recuperación del peso al nacer.
- De 1 a 3 meses: Ganancia de aproximadamente 150-200 gramos por semana.
- De 3 a 6 meses: Ganancia de aproximadamente 100-150 gramos por semana.
- De 6 a 12 meses: Ganancia de aproximadamente 70-90 gramos por semana.
Manejo de la lactancia maternal en el recién nacido con hiperbilirrubinemia
Lo más importante es asegurar una correcta técnica de lactancia materna madre-hijo, ya que ello implica una correcta ingesta del recién nacido. Para ello será necesario:
- Inicio precoz de la lactancia materna en las primeras horas después del parto.
- Vigilancia de la correcta instauración de la lactancia materna.
- Vigilancia de la ganancia ponderal del recién nacido.
- Estrecho seguimiento de la técnica de lactancia en niños con factores de riesgo, pudiendo iniciar precozmente la extracción manual o con sacaleches.
- Fomentar la lactancia materna exclusiva, sólo se suplementarán en los casos en que la ingesta de leche materna sea insuficiente.
2.4.3 Manejo de la lactancia materna en el lactante con deshidratación por escasa ingesta de leche materna
Prevención
Se debe asegurar una correcta técnica de lactancia materna madre-hijo, ya que ello implica una adecuada ingesta del recién nacido.
2.4.4 Lactancia materna en el recién nacido con alteraciones neurológicas
En el contexto de alteraciones neurológicas, la lactancia materna se presenta como un desafío, especialmente cuando los recién nacidos experimentan hipotonía, una condición caracterizada por la disminución del tono muscular y el desarrollo psicomotor comprometido. Estas dificultades pueden afectar la capacidad del bebé para amamantar de manera efectiva, pero es fundamental abordarlas de manera específica para asegurar los beneficios de la lactancia materna en este grupo vulnerable.
2.4.5 Lactancia materna y disfunciones orofaciales
Diversas disfunciones orofaciales pueden complicar este proceso, afectando el agarre, la succión y la deglución, lo que lleva a desafíos significativos en el establecimiento y mantenimiento de la lactancia.
2.4.5.1 Labio leporino y fisura platina
El nacimiento de un bebé con labio leporino o fisura palatina puede generar incertidumbre sobre la lactancia. Aunque los bebés con labio leporino pueden amamantar exitosamente, los de fisura palatina enfrentan mayores desafíos debido a la alteración en los patrones de deglución y alimentación, estando en algunos casos contraindicada la lactancia materna directa al pecho.
En el caso del labio leporino, el defecto puede ser de tamaño muy variable según cada caso; desde leve, siendo un mínimo corte del labio hasta severo, presentando una gran abertura hasta la nariz. En función de la severidad, variará la capacidad del recién nacido para amamantarse.
2.4.5.2 Anquiloglosia
La anquiloglosia, o frenillo lingual corto, puede afectar a la movilidad de la lengua, dificultando la succión adecuada. Su manejo incluye optimizar la posición de lactancia, conseguir un agarre asimétrico y considerar la frenectomía en casos graves.
La frenectomía, a ser posible, hay que realizarla antes de los primeros seis meses de vida, idealmente la primera semana, para evitar la desesperación tanto en la madre como del bebé. Una vez realizada la frenectomía, el bebé es colocado al pecho enseguida para reanudar la lactancia. Se deberá hacer una nueva valoración de la intervención tras 48h, por profesionales especializados, comprobando la correcta cicatrización de la frenectomía con el “rombo” pos frenectomía este debe permanecer abierto puesto que la herida de la frenectomía va a cicatrizar por segunda intención.
Se debe recomendar a los padres, o bien un seguimiento rehabilitador por especialistas en anquiloglosia, o, en caso de no disponer de estos especialistas, realizar ejercicios de rehabilitación en casa.
La intervención y corrección puede no solucionar de inmediato los problemas de lactancia, ya que el bebé necesita reeducar su lengua. No obstante, sí se mejora de forma acelerada la elevación y extensión de la lengua.
Debemos tener en cuenta que la anquiloglosia no solo repercute en lactancia materna si no que a largo plazo estos niños/as pueden presentar dificultades en el habla, la deglución, el desarrollo de la dentición y formación del paladar o incluso a nivel respiratorio. Por tanto, su diagnóstico y tratamiento no está solo destinado a salvar o prolongar la lactancia materna, si no a prevenir futuras complicaciones, por lo que, ante su diagnóstico, es conveniente derivarlo a profesionales expertos que puedan realizar una intervención y seguimiento adecuado.
2.4.5.3 Micrognatia/retrognatia: mandíbula pequeña o retrasada
Pueden afectar la succión del bebé. Estrategias como el afianzamiento espontáneo, fijación mentón y extensión cuello, usar pezoneras de tamaño adecuado para alargar el pezón y el roce de éste en el punto S (unión del paladar duro con el paladar blando) provocan una succión más eficaz. Suplementar siempre que sea necesario, preferiblemente con leche materna extraída. Colocarse en posiciones verticales como la de e-dancer facilitan las tomas.
Estimulación sensoriomotora oral
Con el objetivo de mejorar la función motora de los músculos de la cara y la boca de los recién nacidos, con disfunción oral primaria o no, para mejorar la coordinación succión-deglución-respiración y corregir de esta manera patrones inadecuados de alimentación se deben realizar ejercicios de estimulación sensoriomotora oral.
2.4.6 Lactancia materna en el lactante con patología gastrointestinal
2.4.6.1 Lactancia materna y gastroenteritis
Los síntomas más frecuentes de una patología gastrointestinal son: vómitos, diarreas, fiebre, dolor abdominal, cólicos e irritabilidad. Es importante no abandonar la lactancia mientras el bebé sufre gastroenteritis. La leche materna es más digerible. Las tomas han de ser cortas y frecuentes, a demanda. Si no se tolera vía oral, se extraerá la leche con sacaleches y se administrará por sonda nasogástrica. En caso de existir deshidratación, dieta absoluta y vía endovenosa para rehidratación. Los lactantes alimentados exclusivamente con lactancia materna no necesitan beber agua de forma adicional.
2.4.6.2 Alergia a la proteína de la leche de vaca (APLV)
Los síntomas más frecuentes de alergia a la PLV son: cutáneos, intestinales y/o respiratorios. La lactancia materna por sí sola no previene el riesgo de desarrollar una alergia a las PLV si la madre consume lácteos. Aunque estudios recientes advierten que el paso de la proteína de leche de vaca a la leche materna es mínimo ante un lactante con sospecha de alergia a la PLV, se sigue recomendando retirar el aporte de PLV de la dieta de la madre durante 2-4 semanas, y mantener la lactancia materna exclusiva.
2.4.6.3 Intolerancia a la lactosa
La leche materna es de composición variable: la leche del inicio es rica en lactosa y la leche final rica en grasa. Si el bebé no extrae la leche del final de la toma, se produce esta intolerancia.
2.4.6.4 Estenosis hipertrófica del píloro
La estenosis pilórica es una condición que se presenta con mayor frecuencia en varones, generalmente entre las 4 y 6 semanas de vida. Esta patología, se caracteriza por una regurgitación progresivamente más severa y explosiva, lo que conlleva un riesgo significativo de deshidratación en el lactante.
2.4.6.5 Reflujo gastroesofágico
Aproximadamente un 75% de los bebés menores de 4 meses la padece. Y un 15% a los 7 meses. Normalmente es una situación normal, que obedece a un problema de madurez cardio-hiatal que se resuelve con el tiempo. Es más frecuente en prematuros y recién nacidos de bajo peso.
Algunos bebés hacen la digestión más despacio y cuando vuelven a tomar quedan restos de leche. Esto sería un reflujo fisiológico y no suelen dar síntomas, salvo el rebose. Se muestran tranquilos, duermen bien, y suben de peso.
Su pico de incidencia está entre el primer y cuarto mes, y se suele resolver de forma espontánea a partir de los 12 meses.
Nos podemos encontrar con bebés que por el contrario tiene varios episodios diarios de reflujo gastroesofágico que afecta al bebé, que tiene dificultad para calmar el llanto, que no duerme bien y que incluso rechaza el alimento.
El reflujo es uno de los motivos por los que un bebé puede rechazar el pecho. Si persiste demasiado la mucosa se acaba deteriorando y se inflama. Normalmente los bebés lloran más, al poco de empezar a comer. El ácido gástrico irrita su mucosa esofágica y la inflama, el bebé siente que la leche le quema. El llanto es muy intenso y agudo. Las formas más graves se asocian a pérdida de peso, afectaciones respiratorias y alteraciones en el patrón de sueño.
Se pelea con el pecho y el bebé es difícil de consolar.
Frente al reflujo, las medidas para tener en cuenta van a ser posicionales, valorándose la medicación en caso de que sea necesario. La lactancia debe ser guiada y supervisada para mejorar el enganche. Facilitar posturas como la de caballito o la biológica con una posición semirreclinada van a resultar medidas eficaces.
2.4.6.6 Fístula traqueoesofágica
La atresia de esófago con fístula traqueoesofágica (el esófago proximal termina en un fondo de saco ciego, y existe una fístula que conecta el segmento inferior del esófago a la tráquea) es la forma más común de malformación esofágica.
Debe sospecharse en un recién nacido que, desde el nacimiento, tiene episodios de tos, ahogos, cianosis cuando se alimenta y aumento de secreciones.
La alimentación al pecho es mejor para descartar este problema, porque el calostro es secretado sólo en pequeñas cantidades al inicio, por lo tanto, si hay una fístula no puede aspirar mucho líquido.
2.4.6.7 Malformación ano-rectal
Esta anomalía puede ser alta o baja. En la alta, se requiere colostomía y un posterior descenso del recto y reconstrucción del ano. En las más bajas es suficiente la reparación quirúrgica del ano.
Tan pronto como retorne la peristalsis, en el postoperatorio, el lactante puede ser alimentado por su madre.
2.4.7 Lactancia materna en el lactante con patología quirúrgica
Cuando un lactante va a ser sometido a una intervención quirúrgica, independientemente del tipo que sea, va a interferir en la lactancia materna, por tanto, independientemente de la patología, tendremos que tratar la lactancia materna, para minimizar la repercusión que la intervención tenga en la misma.
Va a existir un ayuno preoperatorio, cuyo objetivo es minimizar el riesgo de broncoaspiración de los contenidos gástricos durante la sedación. La anestesia general va a inhibir los reflejos de protección de la vía aérea en caso de regurgitación del contenido gástrico.
2.4.8 Lactancia materna en el lactante aislado con patología infecciosa
Independientemente de la patología infecciosa que padezca el lactante o recién nacido; ya sea de transmisión por contacto, aéreo, gotas, vehículos comunes o vectores. Lo fundamental va a ser mantener las medidas de aislamiento.
Se mantendrán las precauciones universales o estándar que se aplican a todo paciente hospitalizado, como son lavado de manos con agua y jabón como medida más importante.
2.4.9 Lactancia materna en el lactante con patología cardiorrespiratoria
Dado que todo el tracto respiratorio y su funcionalidad van a intervenir en la alimentación del recién nacido y del lactante. La mayoría de los síntomas respiratorios van a comprometer también la capacidad para alimentarse. Según la edad del lactante o de si la enfermedad o infección cursa grave, la dificultad en la alimentación puede suponer un retraso ponderal importante y riesgo de deshidratación. Los casos graves, donde existe gran compromiso respiratorio y necesidad de oxigenoterapia o situaciones de deshidratación, requieren de ingreso hospitalario a menudo urgente y con requerimiento de cuidados intensivos.
2.4.9.1 Patología cardiaca
El grado de dificultad con la alimentación, va a depender de la gravedad de la afectación cardiopulmonar, de las complicaciones relacionadas o añadidas y del tratamiento.
