TEMA 10. TRASTORNOS RELACIONADOS CON TRAUMAS Y FACTORES DE ESTRÉS


Los trastornos relacionados con traumas y factores de estrés se caracterizan porque la exposición a un evento traumático o a un patrón extremo de cuidado insuficiente es parte esencial del diagnóstico. Estos cuadros pueden manifestarse en la infancia, como en el trastorno de apego reactivo, donde los niños muestran un comportamiento emocionalmente retraído hacia los cuidadores, con afectividad limitada y dificultad para buscar consuelo, a menudo asociado a abandono o negligencia temprana. En el trastorno de relación social desinhibida, en cambio, los menores se muestran excesivamente abiertos y confiados con adultos extraños, sin la cautela propia del desarrollo.

En la vida adulta, destacan los trastornos derivados de la exposición a traumas graves. El trastorno de estrés postraumático (TEPT) aparece tras eventos que suponen amenaza vital, violencia o lesiones graves, y se manifiesta con síntomas de reexperimentación (recuerdos, sueños, flashbacks), evitación, alteraciones cognitivas y activación fisiológica mantenida durante más de un mes. El trastorno de estrés agudo presenta síntomas similares, pero de duración limitada (entre 3 días y 1 mes). Por último, el trastorno de adaptación ocurre como respuesta a un factor estresante identificable, generando malestar emocional y repercusión funcional, aunque sus síntomas no persisten más de seis meses tras la resolución del evento.

En conjunto, estos trastornos muestran cómo la vivencia de traumas o condiciones adversas puede generar diferentes formas de sufrimiento psíquico, con una expresión clínica que varía según la edad, la duración y la intensidad del factor desencadenante.