Los trastornos depresivos engloban un conjunto de alteraciones cuya característica común es la alteración persistente del estado de ánimo, ya sea en forma de tristeza, vacío o irritabilidad, acompañada de síntomas somáticos y cognitivos que afectan la funcionalidad. Entre ellos, el trastorno de desregulación destructiva del estado de ánimo se caracteriza por episodios de cólera desproporcionados, mientras que el trastorno de depresión mayor supone un cuadro más grave, definido por la presencia de al menos cinco síntomas durante dos semanas, con un fuerte impacto en la vida del paciente. Su prevalencia es mayor en mujeres, puede iniciarse a cualquier edad y está relacionado con factores genéticos y psicosociales, con riesgo elevado de suicidio. El tratamiento de elección son los antidepresivos ISRS, complementados en algunos casos con terapia psicológica.
La Guía de Práctica Clínica en depresión recomienda un modelo escalonado de atención, priorizando la colaboración entre atención primaria y salud mental. Se debe valorar la gravedad del episodio, los factores de riesgo, la respuesta previa a tratamientos y el riesgo suicida. Los ISRS son el tratamiento de primera línea, aunque en casos de ansiedad, insomnio o agitación se pueden emplear benzodiacepinas de forma temporal. En depresiones resistentes, se aconseja la combinación de farmacoterapia con terapia cognitivo-conductual, el cambio o potenciación con otros fármacos y, en casos específicos, esketamina intranasal bajo estricta supervisión. También se recomienda el ejercicio físico en depresiones leves o moderadas.
Otros cuadros incluyen el trastorno depresivo persistente (de curso crónico y síntomas más leves, con mejor respuesta a la psicoterapia), y el trastorno disfórico premenstrual, caracterizado por síntomas depresivos, irritabilidad y ansiedad que aparecen en la fase lútea y desaparecen tras la menstruación, interfiriendo en la vida social, laboral y personal. En conjunto, estos trastornos muestran la diversidad de manifestaciones de la depresión y la necesidad de un abordaje individualizado y multidisciplinar.
