El síndrome confusional agudo (SCA) o delirium es un trastorno de causa orgánica, a menudo plurietiológica, que se caracteriza por alteración brusca y fluctuante del nivel de conciencia, de la atención y de otras funciones cognitivas (memoria, lenguaje, percepción). Su inicio suele ser rápido, en horas o días, y presenta un curso reversible si se identifica y trata la causa subyacente. Puede deberse a patologías del sistema nervioso central (epilepsia, ictus, TCE, meningitis), enfermedades sistémicas (insuficiencia de órganos, sepsis, alteraciones metabólicas) o infecciones frecuentes en ancianos, como las respiratorias o urinarias.
Clínicamente, el SCA se manifiesta con desorientación, dificultad de concentración, alteraciones perceptivas (ilusiones y alucinaciones, sobre todo visuales), cambios en la actividad psicomotriz y trastornos del ciclo sueño-vigilia, predominando durante la noche en entornos poco familiares. Su diagnóstico se diferencia de la demencia en que el delirium tiene inicio brusco, causa orgánica, curso fluctuante y afecta de forma marcada a la atención y al nivel de conciencia.
El tratamiento requiere abordar la causa desencadenante y ofrecer medidas de soporte: monitorización clínica, supresión de fármacos no esenciales, prevención de agitación y regulación del sueño. Desde enfermería, se recomiendan intervenciones centradas en un entorno seguro y estructurado, con rutinas estables, eliminación de estímulos excesivos, uso de relojes o calendarios como referencias de orientación y comunicación clara, directa y tranquilizadora, evitando discusiones y frustraciones al paciente.
