1.2. Fuentes de Información e Instrumentos de Recogida
Existe una gran variedad de técnicas de recogida de información para medir los resultados obtenidos con la implantación de las evidencias científicas, como por ejemplo:
- Auditoría de registros médicos, revisando historias clínicas, informes o mediante registros electrónicos.
- Cuestionarios o entrevistas a profesionales.
- Cuestionarios o entrevistas a pacientes.
- Cuestionario de recogida de datos ad hoc.
Además, es posible recurrir a las siguientes fuentes de datos:
- Bases de datos (por ejemplo el conjunto mínimo básico de datos, CMBD).
- Registros de un servicio (por ejemplo, registros de la frecuentación al servicio de urgencias).
- Registros clínicos (por ejemplo, resultados de pruebas de laboratorio, evaluación de enfermería).
Cabe mencionar la importancia que hoy en día tiene la Historia Clínica Electrónica (HCE) y las distintas aplicaciones informáticas que de manera rutinaria albergan la información de los pacientes. El hecho de que los datos recogidos por estos soportes informáticos se puedan rescatar y explotar es importantísimo. Con frecuencia para realizar estas evaluaciones es necesario realizar cambios en estas aplicaciones que permitan el registro de los datos pertinentes y su posterior explotación.
1.3. Elección del Diseño de Evaluación
¿Qué hacemos con los datos de los indicadores una vez recogidos? Pues tenemos que evaluarlos a través del diseño de estudio que más se adecue.
La elección del diseño dependerá del objetivo: probar el progreso en la implementación de las evidencias y cambios en el proceso de atención (estudios observacionales), o proveer información generalizable del valor de una nueva estrategia o intervención para la implementación de las evidencias (estudios de intervención).
En la siguiente tabla se muestra la clasificación de los distintos diseños de estudios:

