Corticoesteroides


El uso terapéutico de corticoesteroides, origina dos clases de efectos tóxicos, los que sobrevienen por supresión del tratamiento y los que aparecen por uso continuado de dosis suprafisiológicas. Los efectos adversos englobados en estas categorías pueden poner en peligro la vida por lo que antes de instaurar un tratamiento con corticoesteroides hay que valorar y sopesar los riesgos. 

 

El problema más frecuente en la supresión del tratamiento con corticoesteroides, es un agravamiento de la enfermedad de base fundamental para la que se prescribieron. Además, la supresión de esteroides se relaciona con varias complicaciones. La más grave es la insuficiencia suprarrenal aguda, que depende de una supresión demasiado rápida tras un tratamiento prolongado que ha suprimido el eje hipotalámico-hipofisario-suprarrenal.

En un esfuerzo por disminuir este riesgo, se han propuesto diversos protocolos para suprimir la terapéutica con corticoesteroides en sujetos que la recibieron durante un tiempo prolongado. En general debe considerarse que todos los sujetos que hayan recibido en el año previo, durante al menos 2 semanas, dosis suprafisiológicas de corticoesteroides, presentaran en mayor o en menor medida, cierta alteración del eje ante situaciones de estrés agudo. El síndrome característico de la supresión de glucocorticoides está formado por fiebres, mialgias, artralgias y malestar general.

 

Con el uso continuo de dosis suprafisiológicas, además de las consecuencias que pueden aparecen por la supresión del eje, hay varias complicaciones que sobrevienen por tratamiento prolongado, entre ellas, anormalidades de líquidos y electrolitos, hipertensión, hiperglucemia, incremento de la sensibilidad a infección, osteoporosis, miopatía, alteraciones conductuales, cataratas, interrupción del crecimiento y redistribución de la grasa corporal, estrías, equimosis, acné e hirsutismo.

La hiperglucemia puede tratarse con insulina o dieta, y su aparición no debe constituir un factor importante a la hora de decidir continuar un tratamiento o de iniciarlo en diabéticos.