Como ya se ha comentado el sistema terminológico formado por los diagnósticos enfermeros NANDA, resultados de Enfermería NOC e Intervenciones enfermeras NIC (NNN), es demasiado extenso para su completo dominio por parte del profesional. A eso hay que añadir la relativa novedad para el colectivo y su aun escaso grado de implantación.
No obstante, hay evidencias de su implantación y uso regular, si no globalmente, sí en ámbitos reducidos y unidades concretas. En estos casos se ha demostrado como un lenguaje útil para la descripción de la práctica clínica enfermera, manejable por los profesionales habituados a él y adaptado al uso de nuevas aplicaciones informáticas (debido a su estructura taxonómica). ¿Cómo es esto posible?
En primer lugar, hay que aclarar el primer punto, la extensión del lenguaje. Los listados de NANDA, NOC y NIC, bien impresos o informatizados, son lo más parecido a un listín telefónico. Ya casi en desuso, los listines telefónicos contienen, o lo intentan al menos, la totalidad de los números de teléfono de un colectivo de personas (ciudad, empresa, etc.). Nadie se pondría a memorizar los números de un listín, ni siquiera los leería de principio a fin. Tampoco se sentiría nadie incapacitado para llamar por teléfono por no conocer los números que hay en el listín telefónico. Un listín es un soporte para guardar los números de teléfono (en este caso), un repositorio donde buscar un numero al que no llamamos habitualmente si se da la circunstancia de necesitarlo. Nadie se pone a aprender un listín de teléfonos pero todos hablamos por teléfono asiduamente y sabríamos enumerar los números a los que solemos llamar habitualmente.
Trasladando esta idea al lenguaje NNN, los tres listados intentan abarcar la totalidad de la practica enfermera, para todo tipo de pacientes en todas sus etapas vitales y todas las situaciones de salud. El profesional de enfermería generalmente suele desempeñar su labor en un ámbito concreto, incluso en un equipo concreto. Y es aquí donde hay que evaluar la posibilidad de aplicar el lenguaje NNN.
Pensemos en una unidad clínica concreta de una institución concreta, con un equipo de profesionales que atienden un determinado número y tipo de situaciones clínicas. Seguramente no será necesario manejar más que un número determinada de diagnósticos, resultados e intervenciones para describir la práctica de esa unidad.
Además, la aplicación de estos términos mejoraría el registro de la práctica de cada profesional, así como la comunicación entre ellos. Otra ventaja es la posibilidad de comparar casos a posteriori al haber utilizado las mismas palabras en los diferentes registros clínicos, paso esencial para la investigación en enfermería.
