Tema 3. Etapa de Valoración.


Los principales tipos de entrevista según su estructura son:

  • Entrevista estructurada y dirigida. La enfermera sigue un guion previamente elaborado, sin dar opción al paciente a explicarse libremente.

  • Entrevista semiestructurada o semidirigida. En este caso la enfermera sigue un guion, pero en determinadas preguntas deja hablar libremente al paciente.

  • Entrevista no estructurada o libre. El paciente puede hablar con total libertad. 

Para que mediante una entrevista consigamos los datos de salud necesarios para completar una historia clínica, no solo sirve con tener experiencia, sino que además es necesaria la habilidad de crear una relación interpersonal terapéutica. Para ello habrá que desarrollar una buena comunicación tanto verbal, como no verbal. Habitualmente se tiende a dar más importancia a la parte verbal de la comunicación, pero hay que tener en cuenta que la mayor parte de la información que se conserva se adquiere de forma visual. Hay que tener en cuenta que:

  • La comunicación verbal será clara, concreta y comprensible, adaptando nuestro lenguaje al nivel cultural del paciente. Además, la enfermera tendrá que utilizar el canal más adecuado en función del estado de salud, edad, y percepción sensorial del paciente. Otro aspecto a tener en cuenta es el uso de la retroalimentación como método para confirmar la información obtenida.

  • La comunicación no verbal tiene gran importancia, ya que corrobora o desmiente las palabras tanto del paciente como de la enfermera. La apariencia física de la enfermera junto con el tono y timbre de voz, pueden provocar la aceptación o el rechazo por parte del paciente. Tampoco hay que olvidar las expresiones faciales, así como la importancia de la posición del cuerpo, con el fin de transmitir una actitud receptiva (posición abierta, brazos separados, palmas de las manos visibles, etc.).


Otro aspecto a tener en cuenta en una entrevista es que haya una serie de sucesos que puedan interrumpirla. Estos hechos en mayor o menor medida pueden ser controlados por la enfermera. Las principales interferencias son:

  • Interferencias Cognitivas. En este caso el paciente no es capaz de captar el mensaje que le estamos transmitiendo. También puede darse la circunstancia de que aunque el paciente comprenda el mensaje, tiene dificultad para poder expresarse correctamente. Este tipo de interferencias pueden estar causadas por trastornos mentales, trastornos sensoriales o simplemente por ruidos que dificulten la comunicación.

  • Interferencia Social. Las diferencias sociales o culturales entre la enfermera y el paciente pueden disminuir el detalle de los datos dados aportados por este último.

  • Interferencia Emocional. Los estados emocionales extremos pueden dificultad la relación enfermera-paciente.

 

Con el fin de evitar estas interferencias, la enfermera entrevistadora tendrá que tener las siguientes habilidades:

  • Calidez. Es la proximidad emocional entre la enfermera y el paciente. Fundamentalmente se adquiere con el lenguaje no verbal (postura sosegada, tono de voz bajo, mirada directa, etc.).

  • Empatía. En el caso de la entrevista, la empatía es la identificación mental y afectiva de la enfermera con el estado de ánimo del paciente. No solo basta con ponerse en el lugar del paciente, sino que además es necesario transmitir al paciente esta cercanía emocional.

  • Respeto. La enfermera debe transmitir al paciente que su problema de salud le preocupa y que siempre se tendrá en cuenta su opinión a la hora de elegir los resultados que se esperan conseguir, así como las intervenciones o cuidados de enfermería a realizar.

  • Concreción. Utilización de un lenguaje que sea comprensible para el paciente.

  • Asertividad. Entendida como la capacidad de expresar con claridad y libertad nuestro punto de vista sobre un problema de salud del paciente, dentro de los límites y contexto apropiado. En términos más comprensibles, la asertividad se puede explicar, como decir lo que es correcto y apropiado en un momento determinado, con el fin de evitar un error. 

Las enfermeras tenemos que aprender técnicas de asertividad, ya que si se transmite poca convicción al paciente puede disminuir la capacidad de ayuda.

 

Las siguientes reglas pueden ser de utilidad para realizar una entrevista clínica:

  • Evitar preguntas demasiado generales.

  • No plantear preguntas sobre temas poco comprensibles para el paciente.

  • Utilizar preguntas abiertas en temas demasiado personales.

  • Valorar la utilidad de realizar preguntas control.

  • Las preguntas serán claras y adaptadas al nivel cultural del paciente.

  • Las preguntas nunca pondrán al paciente a la defensiva.

  • El orden de las preguntas debe ser natural, es decir, el propio cariz de la entrevista irá sugiriendo el orden de la siguiente cuestión.