Tema 1. La sociedad del conocimiento y la salud digital.


1. LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO

1.1. INTRODUCCIÓN

En estos momentos vivimos inmersos en nuevo tipo de sociedad que algunos autores han llamado sociedad red, sociedad de la información o del conocimiento. Una sociedad caracterizada por el gran flujo de información y por una capacidad de conexión, comunicación y participación nunca vista hasta la fecha.

Vamos a ver cuál ha sido nuestro camino en la historia y cómo la tecnología nos ha situado en un momento verdaderamente disruptivo en lo que a capacidad de innovación se refiere.

A lo largo de toda nuestra historia se han producido una serie de avances tecnológicos, de mayor o menor entidad, los cuales  en su conjunto nos han empujado como sociedad.

Lo hizo primero el lenguaje permitiéndonos expresarnos y después la escritura que permitió que pudiéramos transmitir nuestro conocimiento de forma más sencilla a las futuras generaciones.

Después llegó la imprenta y puso la información al alcance de grandes grupos sociales y más recientemente el teléfono, la radio, la televisión y finalmente, la llegada de lo digital e Internet, cuya llegada ha supuesto un cambio radical.

Pero estamos en un punto en el que el ritmo de introducción de innovaciones es cada vez más acelerado, lo cual cambia de un crecimiento lineal hacia uno de tipo exponencial, fundamentalmente por 3 factores:

  1. En primer lugar al aumento en la capacidad de computación. La ley de Moor ya predijo en el año 1965 que el número de transistores que íbamos a ser capaces de integrar en un circuito electrónico se duplicaría aproximadamente cada dos años. Afirmación que se ha cumplido invariablemente hasta el momento.
  2. En segundo lugaral progresivo abaratamiento de la tecnología en relación a su capacidad de procesamiento. 
  3. El tercer factor clave es el hecho de que unas tecnologías son llave para la aparición de otras. Por ejemplo, el desarrollo de la capacidad de computación de los ordenadores ha posibilitado el análisis de la enorme cantidad de información que alberga el genoma humano. Además, en estos momentos estamos en condiciones de procesar y analizar grandes cantidades de datos, lo cual hace posible el desarrollo del llamado Big Data, con las aplicaciones en salud que veremos más adelante.
  4. Y por último, no debemos olvidar que nuestra capacidad de comunicación cada vez mayor, lo que hace que el ritmo de colisión de ideas y de colaboración entre profesionales que desarrollan investigación en estos campos se ha visto multiplicado durante los últimos años.

Estamos por lo tanto en un punto de inflexión en el que la curva de adopción de nuevas tecnologías pasa de ser lineal a ser exponencial, por lo que es factible pensar que estamos a las puertas de una gran explosión de nuevas tecnologías.

1.2. INTERNET EN CIFRAS

Internet ya no es futuro, sino presente. No es necesario en este momento explicar qué es Internet, porque todos tenemos más o menos una idea hecha de cómo funciona y para qué nos sirve.

Y la tasa de penetración de Internet sigue avanzando en todas las sociedades y aunque se están abriendo nuevas brechas entre los que tienen acceso o lo usan bien y los que no, lo cierto es que la evolución es imparable y constituye la tecnología que más rápidamente se ha establecido a lo largo de toda nuestra historia.

Podemos dar unos datos que indican el punto en el que estamos

  • En solo un año hemos pasado del 35 al 42% de la población mundial que tiene acceso a Internet.
  • La población con acceso a Internet crece a un ritmo anual del 1,6%
  • El crecimiento de usuarios activos es del 21% anual
  • Cada año se produce un aumento del 12% de personas que utilizan las redes sociales
  • El número de usuarios de teléfonos móviles se incrementa a un ritmo del 5%

1.3. EL NUEVO ORDEN SOCIAL

Del mismo modo que la revolución industrial trajo consigo un nuevo modelo social, la revolución digital viene acompañada de una transformación social.

Como diría Castells “Lo que hace Internet es procesar la virtualidad y transformarla en nuestra realidad, constituyendo la sociedad red, que es la sociedad en que vivimos”.

La sociedad de la información emerge como un nuevo orden social en el que las distintas tecnologías de la información y la comunicación (TIC en adelante) han tomado un papel protagonista en las actividades sociales, culturales y económicas. Y este cambio se produce porque estas tecnologías impregnan todos los aspectos de nuestra vida.

Autores como Peter Drucker comienzan a hablar de la ‘Sociedad del conocimiento’, y otros como Manuel Castells de ‘Sociedad red’.

Sea como fuere, si la llamada sociedad de la información estaba más centrada en los avances tecnológicos, la llamada sociedad del conocimiento va un paso más allá y tiene implicaciones sociales, políticas y éticas. Las tecnologías de la información constituyen las herramientas que permiten avanzar en el conocimiento.

Y un nuevo tipo de sociedad precisa de un nuevo tipo de trabajadores, los trabajadores del conocimiento, modelo en el que como veremos, los profesionales de la salud encajamos perfectamente.

1.4. LA BRECHA DIGITAL

El hecho de que la sociedad de la información sea un proceso global que afecta a todas las regiones del planeta, ha generado una nueva desigualdad social excluyendo a determinados sectores de la población.

Aunque el alcance de Internet y tecnologías digitales es cada vez mayor, aún persisten algunas barreras en forma de brechas digitales que impiden la integración de muchas personas en la sociedad del conocimiento, produciéndose exclusión digital.

No debemos entender esta brecha solo en aquello relacionado con la tecnología, sino que en ella influyen también aspectos socioeconómicos y culturales. Podríamos distinguir tres tipos de brechas:

  • Brecha digital de acceso: es la más conocida y se refiere a la falta a infraestructuras básicas o Internet, aunque también puede hacer referencia al resto de TIC, como los teléfonos móviles y otros dispositivos. 
  • Brecha digital de uso: se refiere a la falta de competencias digitales que impiden que utilicemos la tecnología de forma adecuada. A este tipo de brecha se encuentra muy relacionado el término ‘Alfabetización digital’.
  • Brecha digital de apropiación: se aplica a la falta de nuestro propio empoderamiento para el uso de la tecnología, es decir, la capacidad para apropiarnos de una herramienta y adaptarla a nuestro contexto de uso.

1.5. NATIVOS E INMIGRANTES DIGITALES

En el año 2001 Marc Prensky propuso el término ‘nativo digital’ que se aplicaba a aquella primera generación de jóvenes que llegaba a la universidad tras haberse formado inmersos en las llamadas nuevas tecnologías. A su vez, definió el concepto de ‘inmigrante digital’ para aquellas personas que nacimos antes y nos hemos tenido que formar para adaptarnos a este nuevo contexto.

Todo ello supondría una brecha intergeneracional que estaría agravada por el hecho de que es la generación denominada inmigrante digital la que estaría formando a los nativos en el uso de las tecnologías.

Pero lo cierto es que la única ventaja que presentan los llamados nativos digitales es que al haber nacido rodeado de esta tecnología, no necesitan adaptación al medio (pero sí aprendizaje) y mantienen una actitud abierta frente al uso de estas herramientas.

Parece que se están dando pasos importantes, pero aún nos queda mucho camino por recorrer para consolidarnos como sociedad del conocimiento.

El aumento de la cantidad y la velocidad de transmisión de la información han superado con creces nuestra capacidad de gestión y aprovechamiento, por lo que los retos para los tiempos que se acercan pasan por mejorar nuestra capacidad para eliminar el ruido y filtrar eficazmente la información que recibimos, así como reducir las desigualdades y brecha digital, tanto en acceso, como de utilización adecuada de las tecnologías.

 

2. INTERNET Y WEB SOCIAL

Internet arranca oficialmente en el año 1969, momento en que el Departamento de Defensa del Gobierno de Estados Unidos pone en marcha el proyecto ARPANET para impulsar un medio de comunicación entre los distintos organismos del país, conectando ordenadores dispersos entre sí, con el objetivo de que las comunicaciones militares fueran seguras en caso de guerra.

Poco después el proyecto se desmilitariza, dando paso en el año 1991 al WWW (World Wide Web), que es un sistema de distribución de documentos accesibles vía Internet, que comenzaba a utilizar páginas en lenguaje HTML, que podían ser encontradas mediante un buscador y a las que se accedía mediante un browser o navegador, es decir, empezamos a hablar de Internet como el medio de comunicación, interacción y organización social que hoy todos conocemos.

Es a partir de 1994 cuando disponemos de la posibilidad de contratar un acceso a Internet, aunque la complejidad técnica del acceso y el coste del servicio hacían que solo estuviera al alcance de algunas empresas e instituciones. Finalmente, el progresivo abaratamiento de los costes y la simplificación de la tecnología hicieron posible que, un año más tarde, Internet se convirtiera en una opción real para cualquier persona.

Podemos hablar de esta etapa inicial como la de la web 1.0, con unas características muy concretas:

  • Las páginas web eran documentos estáticos que se subían a un servidor (ordenador conectado a la red) y que podían ser consultadas  a la vez por muchas personas.
  • Las personas que generaban y subían los documentos a la red (los llamados webmasters) tenían amplios conocimientos técnicos y conocían los lenguajes de programación web.
  • Los canales de información y comunicación estaban disociados, de forma que la comunicación e interacción entre contenidos y usuarios no era posible. La comunicación se desarrollaba en otros entornos, como eran el correo electrónico o los canales de chat.
  • La web estaba centrada en los contenidos

Con el paso del tiempo Internet siguió evolucionando y poco a poco aparecieron nuevos servicios y herramientas que no incidían tanto en los contenidos, sino en cómo los usuarios se relacionaban con éstos y se comunicaban con otras personas, empezando a configurarse lo que hoy conocemos como la web 2.0 o web social. 

Los años siguientes fueron decisivos para la consolidación de estas nuevas tendencias y en 2002 surge Friendster, primera red social generalista. Un año después irrumpe en este escenario Myspace, la primera red social que tuvo carácter global, siendo una de más conocidas y utilizadas.

La aparición de estos nuevos servicios en red supuso un cambio radical de enfoque en las páginas web, orientándose más hacia aspectos como la usabilidad y la distribución de la información, frente a otros como el diseño, lo cual derivó en la eclosión de nuevos formatos de publicación en Internet y el boom de las redes sociales, con Facebook a la cabeza, que en estos momentos cuenta ya con más de 1.500 millones de usuarios activos en todo el mundo, seguida por otras de gran relevancia como Twitter, YouTube y todo un universo de redes sociales configuradas alrededor de distintos propósitos, .

Por lo tanto, las características más importantes de esta web 2.0 son:

  • Las páginas web dejan de ser documentos estáticos y se convierten en lugares en torno a los cuales la gente interacciona, generándose debate, consulta y opinión
  • El abaratamiento de los costes y la simplificación de la tecnología convierte a cualquier persona en productor de la información. No son necesarios conocimientos técnicos avanzados para hacerlo.
  • Los canales de información y comunicación convergen, de forma que la comunicación e interacción entre contenidos y usuarios es ahora posible.
  • La web se centra en las personas.

En el momento actual podemos decir que ya hemos cerrado esa primera etapa del ‘Internet de los contenidos’ y vivimos en la época del ‘Internet de las personas’, en la que cualquier persona tiene  a su alcance herramientas y tecnologías de bajo coste con las que puede gestionar la información que recibe, generar nuevos contenidos y difundirlos a través de redes sociales.

Y como vamos a ver más adelante, este cambio en el uso de Internet tiene gran repercusión en el ámbito de la salud, porque supone la traslación de la comunicación y la asistencia más allá de los ámbitos clásicos de actuación, hacia nuevos escenarios y entornos digitales.

2.1. LAS REDES SOCIALES

La aparición de las redes sociales digitales son quizás la consecuencia más natural de la evolución de Internet. Si pensamos que el ser humano es social y que Internet supone una tecnología perfecta para establecer comunicaciones, la sociabilidad puede verse incrementada en estos espacios.

En este sentido las redes sociales han existido siempre y lo que ha hecho Internet es dotarlas de cercanía e inmediatez, por lo que no extraña en absoluto el auge que han tenido durante los últimos años.

Las redes sociales están permitiendo un nivel de comunicación, participación e interacción como nunca antes habíamos visto, comportándose como auténticas tecnologías de acercamiento entre personas. Algo que se ve potenciado todavía más por el hecho de que cada vez usamos más las tecnologías móviles, lo que nos permite trasladar la participación a cualquier tiempo y lugar.

2.2. EL BLOG Y LAS BLOGOSFERAS

La socialización de la web trajo consigo nuevas formas de relación y participación entre los usuarios. Acabamos de hablar del impacto que han tenido las redes sociales digitales en nuestras vidas, pero si tuviéramos que elegir cuál es el formato de publicación más importante que ha traído la web 2.0, sin duda sería el blog.

El término ‘blog’ es un derivado del original ‘weblog’, el cual a su vez es la suma de las palabras ‘web’ (red) + ‘log’ (diario). Estas publicaciones surgen en Internet a modo publicaciones personales en línea, en las que la gente escribía sobre su vida personal y con un formato muy característico en el que las entradas o artículos  son publicadas con una frecuencia relativa y se muestran en orden cronológico inverso.

El blog es por tanto una herramienta democratizadora, que otorga a cualquier persona con conexión a la red, la posibilidad de abrir un medio de comunicación en el que compartir su conocimiento con el resto del mundo.

Hoy en día el blog ha sufrido un enorme desarrollo, alcanzando todos los ámbitos y sectores, incluido el de la salud, gracias a una serie de características que lo definen y convierten en un medio de comunicación e interacción muy ágil y dinámico.

Algunas de las características que han hecho del blog el formato más importante en la red son:

  • Fácil de crear. A través de distintas herramientas, gratuitas o de pago, que permiten que cualquier usuario con unos conocimientos mínimos puede disponer de un blog en línea en cuestión de minutos.
  • Fácil de gestionar. Las plataformas de edición y gestión de un blog son muy intuitivas y sencillas de utilizar. Suelen incorporar editores de texto simples pero muy potentes y no necesitamos saber nada sobre lenguajes de programación para su gestión.
  • Bajo coste. El progresivo abaratamiento de las herramientas ha hecho que hoy en día podamos tener un blog plenamente funcional en línea sin ningún coste económico. Este factor ha sido crucial a la hora de que muchas personas hayan decidido dar el salto y empezar a publicar en un blog.
  • Soporte de varios formatos. Existen distintos tipos de blogs en función del formato multimedia predominante (texto, vídeo, audio), y a su vez estos pueden combinarse entre sí para enriquecer la información que ofrecemos en una entrada.
  • Periodicidad. Una vez más la facilidad en el uso de las herramientas y el dinamismo que ofrece un blog, favorecen que los autores se puedan centrar en la elaboración de contenidos, lo que hace que muchos de ellos se actualicen con una frecuencia relativamente alta e incluso de forma diaria.
  • Alta difusión. Todos los blogs suelen incluir en sus páginas botones para compartir sus artículos en redes sociales, de forma que su alcance puede llegar a ser muy elevado, lo que repercute en un mayor número de visitantes y de interacciones.
  • Interacción. La posibilidad de enlazar a otras publicaciones, de difundir los contenidos en redes sociales y de integrar un sistema de comentarios que puede activarse para cada entrada, otorgan al blog de una gran interacción.
  • Fidelización. Cada blog suele tener una línea editorial definida por su autor o autores, lo que a su vez suele generar un público también muy específico que acude con regularidad a descubrir nuevos contenidos, llevándole incluso a suscribirse a través de servicios de difusión RSS para recibir y leer cómodamente las nuevas actualizaciones.
  • Diversidad. Las motivaciones que llevan a las personas a escribir un blog son muy diversas y cuando se le pregunta a un bloguero sobre cuál es la razón por la que se ha decidido a crearlo suele dar varias: para compartir conocimiento, expresarse libremente, como forma de opinión, protesta o activismo social, para profundizar en temas de interés, o simplemente como forma de llevar un diario personal.

Las blogosferas: Del mismo modo que las personas solemos agruparnos en función de intereses comunes y creamos comunidades y redes sociales (presenciales y digitales), los blogs, o más bien los blogueros, también tienden a relacionarse entre sí en función de su temática, constituyendo pequeños universos o ‘blogosferas’, de forma que se siguen unos a otros, se enlazan, comparten y conversan sobre sus contenidos, formando una sola voz que se retroalimenta y tiene una mayor difusión de la que tendría un blog de forma individual.

2.3. LA SIGUIENTE RE-EVOLUCIÓN DE INTERNET

Para finalizar, hablamos de que la próxima evolución de la web hace referencia a la llamada web semántica, la cual incluye una serie de tecnologías que etiquetan e introducen descripciones de los recursos web, permitiendo clasificar la gran cantidad de información que se genera en Internet y facilitando la gestión y la investigación a partir de los datos. Consiste por tanto en hacer entendible la web a los ojos de otras tecnologías, para conseguir una organización más eficaz de la información.

Y de la confluencia de la web social y la web semántica surge como resultado la web 3.0, haciendo que las conversaciones que se generan en redes sociales podrán ser entendidas, codificadas y ‘razonadas’ por la web semántica, permitiendo a los buscadores por ejemplo filtrar la información que puede ser más relevante para cada persona en función de sus necesidades.

Parece que la evolución de Internet continua siendo imparable y que aunque parezca que aún no hayamos asentado el fenómeno de la web 2.0, lo que nos viene ya en estos momentos constituye un paso decisivo una web más inteligente, capaz de entender la información que contiene y de tomar decisiones en base a ella.

Nuevos conceptos que entran a participar y que tendrán que lidiar con otros términos como son los de privacidad, confidencialidad y seguridad de la información, algo que veremos que en salud tiene una importancia especial por el tipo de datos que manejamos, lo que va a resultar sin ninguna duda en a una redefinición de las reglas del juego.