Tema 1. Investigación relacionada con la salud


4. PERFIL DE LOS INVESTIGADORES EN SALUD

Cuando pensamos en investigadores en salud, la primera imagen que nos viene a la mente es la del investigador de un laboratorio que desarrolla un trabajo altamente sofisticado, por ejemplo centrado en el estudio de nanopartículas para administrar quimioterapia o de células madre para crear órganos.

Los investigadores en salud no deberían ser únicamente científicos que siguen una carrera en investigación. Las prioridades de investigación en el campo de la salud exigen que todo el personal que se forma y aquel que trabaja en instituciones educativas y de servicios del sector de la salud, incorpore la investigación como una actividad permanente en su ámbito de trabajo. Es necesario que se tenga el conocimiento, el apoyo bibliográfico y la práctica necesaria para realizar con propiedad las investigaciones requeridas. Todo esto, significa que el profesional desde que es estudiante debe recibir formación en el campo de la investigación. Debe además, continuar estudiando e investigando para contribuir a la generación de conocimiento y a la aplicación de medidas y recomendaciones surgidas de la investigación.

En la sociedad del conocimiento y la información actual, es preciso disponer de herramientas y procedimientos de investigación que permitan conocer las evidencias científicas sobre problemas de salud, para tomar decisiones en relación con la prevención, seguridad e intervenciones en salud. La investigación debe ser la fuerza impulsora de las normas y los procedimientos en el campo de la salud.

 

5. FUTURO DE LA INVESTIGACIÓN

La difusión de la idea de la investigación como instrumento normal para el trabajo en salud, sea en servicios, en educación, en gestión o en desarrollo científico y tecnológico, requiere en un primer momento profundizar y avanzar en la conceptualización, para luego aplicarlo en lo operacional.

Las posibilidades de crecimiento del espacio de trabajo de la investigación, se amplían considerablemente si se promueve el desarrollo de una comunidad científica en la materia. Mejor aún, si esa comunidad se integra tanto con miembros de instituciones de investigación y universidades, como de profesionales de los servicios de salud. Se crearían así condiciones para el desarrollo de investigaciones operativas, cuyos resultados serían rápidamente integradas en los servicios, contribuyendo además a formar una actitud crítica y creativa en los profesionales que realizan la práctica.

No solo se requiere que el trabajador incorpore la investigación como un instrumento de trabajo, sino que la investigación que se realice contribuya a incrementar conocimientos, a modificar actitudes y conductas y a transformar las situaciones o problemas encontrados en las comunidades y en los centros de trabajo. Esto implica que la investigación necesaria para enfrentarse a los desafíos actuales, debe incorporar nuevas modalidades a las que tradicionalmente se ha venido privilegiando.

La utilidad fundamental de la investigación en salud es generar evidencias científicas necesarias e imprescindibles para la toma de decisiones, adecuadas y pertinentes, en relación con la prevención, atención y cuidados de las personas que padecen enfermedades.

También constituye una herramienta imprescindible en el desarrollo profesional continuo, siendo el elemento determinante del autoaprendizaje a través de la lectura crítica de los artículos científicos.