Tema 1. Técnicas y procedimientos respiratorios.


11.4. PREPARACIÓN DEL PACIENTE

  • Proporcionar intimidad.
  • Informar al paciente sobre el procedimiento que se le va a realizar.
  • Solicitar la colaboración del paciente.
  • Colocarle en posición adecuada si no está contraindicado:
    o   Si está consciente, y tiene reflejo nauseoso, colocar en semifowler, con el cuello en hiperextensión 70 º para la aspiración nasal, y con la cabeza girada hacia un lado en la aspiración vía oral.
    o   Si está inconsciente, colocarle en decúbito lateral, mirando hacia nosotros para evitar la caída de la lengua hacia atrás de forma que pueda obstruir la vía aérea.

11.5. TÉCNICA

Aspiración orofaríngea y nasofaríngea

  • Realizar higiene de manos con un jabón antiséptico o utilice una solución hidroalcohólica.
  • Comprobar el correcto funcionamiento del aspirador: coloque la presión en el manómetro del aspirador y sitúe un dedo sobre el extremo distal del tubo de conexión para verificar la presión de aspiración en la lectura del manómetro.
  • Se recomienda una presión negativa de 120-150 mm de Hg en adultos, 80-120 mm de Hg en adolescentes, 80-100 mm de Hg en niños y 60-80 mm de Hg en neonatos.
  • Verificar el calibre de las sondas.
  • Utilizar guantes estériles para realizar el procedimiento.
  • Ponerse mascarilla, gafas de protección ocular y bata si está indicado.
  • En secreciones muy densas, valore la posibilidad de administrar nebulizadores o humidificadores.
  • Colocar la cánula orofaríngea si fuese necesario.
  • Evalar el estado de oxigenación del paciente mediante la determinación de la saturación de oxígeno.
  • Pre-oxigenar al paciente al menos 30 segundos, a menos que exista contraindicación, si presenta disminución de oxígeno y/o alteraciones del ritmo cardiaco durante la aspiración y si recibe oxígeno suplementario de forma continua.