Tema 2. Técnicas y procedimientos cardiovasculares.


9.4. PROCEDIMIENTO

  • Preparación del material.
  • Lavado de manos higiénico.
  • Identificación correcta del recién nacido.
  • Informar a la familia: de la técnica, del tiempo empleado, de los síntomas que puede experimentar y de que comunique cualquier problema.
  • Lavado quirúrgico de las manos.
  • Colocación de guantes y bata estéril.
  • Limpiar la zona umbilical y la piel de las proximidades aplicando una solución antiséptica (clorhexidina). Posteriormente cubrir el abdomen con un paño estéril fenestrado que deje expuesta la zona umbilical.
  • Posición en decúbito supino, sujetando las extremidades inferiores en extensión, bajo calor radiante y con monitorización de la oxigenación.
  • Antes de iniciar la canalización, se medirá la distancia hombro-ombligo que, llevada a unas gráficas, nos dará la longitud del catéter venoso que debemos introducir.
  • Sostener el ombligo con una gasa estéril y seccionarlo a 0,5-1 cm de la pared abdominal. Previamente se puede colocar una lazada en la base del cordón que podremos apretar en caso de hemorragia excesiva.
  • Identificar los vasos donde se encontrarán 2 arterias y una vena. Las arterias tienen una luz pequeña, generalmente obliterada por contar con fibra muscular lisa que se contrae al mínimo estímulo. La vena es de paredes más delgadas, de mayor calibre, y está situada en posición opuesta a las arterias.
  • Técnica de canalización de vena umbilical:
    o    Dilatar la vena con las pinzas. Sus paredes no ofrecen resistencia. Con frecuencia se encuentran en la entrada pequeños coágulos que retiraremos.
    o    Insertar el catéter previamente purgado y conectado a una jeringa con suero salino heparinizado, y comprobar que la sangre refluye sin problemas.
    o    Confirmar radiológicamente o mediante ecografía la localización de la punta del catéter (zona supradiafragmática, en el punto de unión cava inferior-aurícula derecha). Si el catéter se ha introducido en exceso, se retirará. En caso contrario, no debemos nunca reintroducirlo, sino que colocaremos uno nuevo.
  • Para la retirada del catéter se empleará una técnica estéril. Tras cortar la sutura que lo une a la base del cordón y retirar los esparadrapos, con la ayuda de unas pinzas se sacará lentamente, observando su morfología. Se recomienda enviar la punta del catéter para cultivo bacteriológico.
  • Recoger el material, lavado de manos y cumplimentación de los registros.