8.5. OBSERVACIONES ENFERMERAS
- Los reservorios son dispositivos que constan de una cámara de inyección (única o doble) confeccionada con titanio o poliéster plástico, que incluye una membrana auto-sellante de silicona y que es el lugar al cual se accede con una aguja con un bisel angulado mediante una punción percutánea (agujas tipo Huber, las cuales pueden soportar hasta 2500 punciones, según la bibliografía consultada). A esta cámara, se conecta un catéter flexible y radiopaco que previamente se ha introducido en la vena (pudiendo ser ésta la basílica, cefálica o braquial), y que puede estar constituido por silicona (usados actualmente por presentar un índice más bajo de trombosis y por ser flexibles), poliuretano (cuya pared es más resistente que los de silicona), siendo lo ideal, que el catéter fuera estable al estrés ambiental para facilitar su inserción, flexible a la temperatura corporal minimizando complicaciones intravasculares y que no sea trombogénico.
- La heparinización del catéter con heparina sódica, contribuye a su permeabilidad en los próximos usos. No hay consenso en la concentración de heparina para la retirada de la aguja. Mayoritariamente se utiliza suero fisiológico seguido de suero heparinizado. El sellado solo con suero fisiológico, es sugerido como una alternativa reciente.
- La concentración de heparina más utilizada es 20 UI/ml, como el Fibrilin® en monodosis, aunque en las unidades donde sólo se utiliza suero heparinizado utilizan más la concentración de 100 UI/ml. La dosis máxima de heparina recomendada en las principales guías para mantener la permeabilidad del dispositivo es de 500 UI de heparina.
- Se recomienda la técnica de lavado pulsátil o método infundir-parar-infundir en la retirada de la aguja para crear turbulencias (presión positiva) que prevengan la formación de trombos en la punta del catéter.
- El empleo de agujas tipo Hubber o Gripper, recomienda “clampar” la pinza siempre que el acceso no se esté utilizando pues estos dispositivos no poseen sistemas antirreflujo. El cambio de la aguja se debe realizar cada 7 días y la sustitución de los sistemas de perfusión coincidiendo con el cambio de agujas. El cambio de apósito se cambiará siempre que se precise o cada 96 horas como máximo.
