1. CONCEPTO
Se denomina hemorragia digestiva a toda aquella pérdida de sangre que acontece en cualquier punto del tubo digestivo. Se diferencia entre hemorragia digestiva alta (HDA) y baja (HDB) según el lugar dónde se inicie el sangrado; si éste se sitúa por el encima del ángulo de Treitz se considerará alta, y por tanto será baja cuando comience por debajo de dicho ángulo.
2. ETIOLOGÍA
Las principales causas de HDA son:
- Úlcera gástrica y/o duodenal, varices esofágicas, gastritis, la ingesta de alcohol y/o medicamentos (toma prolongada de AINEs sin protección -IBPs-), malformaciones vasculares, esofagitis, Síndrome de Mallory-Weiss y tumores.
En el caso de la HDB:
- Diverticulitis, complicaciones de las variantes de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII), patología anorrectal (hemorroides, fístulas o fisuras), malformaciones vasculares y tumores.
3. FISIOPATOLOGÍA
El mecanismo que da lugar al sangrado es diferente según sea la causa que lo provoca. Así la pérdida de solución de continuidad que aparece en las mucosas (gástrica, duodenal y rectal) propicia el sangrado a esos niveles. Por otro lado, la evolución de las variantes de la EII (en especial en la CU) con episodios de exacerbación condiciona una alteración de la estructura del tubo digestivo que puede desencadenar un sangrado.
Mención aparte merece el sangrado debido a varices esofágicas. Éstas se generan en pacientes cirróticos cuyo hígado fibrosado aumenta la tensión de sistema vascular hasta el punto de trasladar dicha presión, de manera retrógada, hacia las venas esofágicas dilatándolas y formando las varices.
