- Administrar medicación prescrita para disminuir ansiedad, agitación o psicosis, y estabilizar el humor.
- Controlar efectos secundarios y terapéuticos de la medicación.
- Implicar al paciente en la planificación de su tratamiento, si procede.
- Enseñar al paciente estrategias para enfrentarse a los problemas (entrenamiento en asertividad, control de los actos impulsivos, relajación muscular progresiva, etc.), si procede.
- Acordar con el paciente (verbalmente o por escrito), evitar intentos de autolesión, recordándolo periódicamente.
- Relacionarse regularmente con el paciente demostrándole atención y franqueza, para que pueda manifestar sus sentimientos.
- Utilizar una forma directa y sin emitir juicios para comentar el suicidio.
- Evitar comentarios sobre intentos de suicidio pasados y orientar las discusiones hacia el presente y el futuro.
- Discutir planes para hacer frente a las ideas suicidas en el futuro (factores precipitantes, con quién contactar para buscar ayuda, maneras de aliviar los sentimientos de autolesión).
- Iniciar precauciones para evitar el suicidio (observación y vigilancia continua, favorecer entorno protector), en pacientes con alto riesgo.
- Colocar al paciente en el entorno menos restrictivo posible que permita el nivel necesario de observación.
- Apoyo espiritual (5420)
- Control del humor (5330)
- Monitorización de los signos vitales (6680)
