Tema 4. Taponamiento cardiaco.


3. FISIOPATOLOGÍA

El taponamiento cardiaco representa un continuo, desde un derrame que produce mínimos efectos o hasta un colapso circulatorio. Desde el punto de vista clínico, el punto más crítico se produce cuando un derrame reduce el volumen de las cavidades cardiacas de modo que el gasto cardiaco empieza a disminuir. Los determinantes de las consecuencias hemodinámicas de un derrame son la presión en el saco pericárdico y la capacidad del corazón para compensar la presión elevada. El pericardio presenta en general un volumen de reserva pequeño, por eso cantidades relativamente moderadas de un líquido que se acumula de forma rápida pueden tener efectos importantes sobre la función cardiaca. Los derrames grandes que se acumulan despacio son con frecuencia, bien tolerados, debido a los cambios crónicos en la relación presión-volumen pericárdica. La respuesta compensatoria a un taponamiento pericárdico importante comprende el aumento de la estimulación adrenérgica y la supresión parasimpática, que producen taquicardia y un aumento de la contractilidad y pueden mantener el gasto cardiaco y la presión arterial durante un tiempo. La presión pericárdica elevada ejerce su efecto principalmente obstaculizando el llenado del corazón derecho, con gran parte del efecto sobre el lado izquierdo del corazón debido a un llenado incompleto secundario. Durante el taponamiento pericárdico se producen dos consecuencias hemodinámicas. Una consiste en la pérdida del descenso y de la presión auricular derecha o venosa sistémica. El descenso y auricular derecho empieza cuando la válvula tricúspide se abre, es decir, cuando la sangre no sale del corazón. El segundo signo hemodinámico característico es el pulso paradójico, una caída anormalmente grande en la presión arterial sistémica durante la inspiración, habitualmente definida como una caída >10 mmHg en la presión sistólica. El tabique interventricular se desplaza a la izquierda de forma exagerada durante la inspiración, invadiendo el ventrículo izquierdo de tal manera que su volumen sistólico, gasto cardiaco y la generación de la presión, se reducen aún más.