6. TRATAMIENTO
En los taponamientos con escasa repercusión clínica o en derrames sin signos de taponamiento el tratamiento es conservador: reposo, expansión de volumen con soluciones cristaloides, vigilancia en la evolución y tratamiento de la causa desencadenante.
En el resto de situaciones clínicas es preciso evacuar el derrame mediante pericardiocentesis guiada por ecocardiografía o mediante drenaje quirúrgico, sobre todo en el caso de sangrado, recidiva tras pericardiocentesis o refractariedad de la misma. En taponamientos de origen neoplásico, la pericardiocentesis con drenaje quirúrgico es el tratamiento de elección urgente. Los vasodilatadores están contraindicados porque al disminuir el gasto cardíaco pueden producir una situación de shock irreversible. En la espera de la cirugía puede ser necesario aumentar la precarga con sueroterapia y mantener la perfusión sistémica con inótropos-vasoconstrictores como la dobutamina.
7. INTERVENCIONES ENFERMERAS
- Cuidados cardíacos: agudos (4044)
- Monitorización de los signos vitales (6680)
- Manejo del dolor (1400)
- Administración de medicación (2300)
