Tema 4. Técnicas y procedimientos gastrointestinales.


1.4. PROCEDIMIENTO

  • Preparación del material.
  • Lavado de manos higiénico.
  • Identificar al paciente.
  • Informar al paciente: de la técnica, del tiempo empleado, de los síntomas que puede experimentar y de que comunique cualquier problema.
  • Colocación de guantes no estériles.
  • Preservar la intimidad del paciente.
  • Planear una señal mediante la cual el paciente informe de que quiere que la enfermera interrumpa el procedimiento.
  • Colocar al paciente en posición de Fowler alta.
  • Reunir en la cabecera de la cama todo el material necesario.
  • Marcar la longitud que el tubo tiene que ocupar, midiendo la distancia desde el borde del orificio nasal hasta el apéndice xifoides pasando por el lóbulo de la oreja, para ello utilice un rotulador o un trozo de esparadrapo.
  • Examinar el estado de las fosas nasales, pidiendo al paciente que inhale con un orificio cerrado. Repita con la otra fosa nasal.
  • Lubricar la punta de la sonda con un lubricante hidrosoluble y abarcando hasta 15-20 cm.
  • Colocar toalla o paño sobre el tórax del paciente.
  • Comprobar que la sonda nasogástrica no presenta defectos y es permeable.
  • Introducir la sonda por el orificio nasal seleccionado a través del suelo de la nariz hasta la nasofaringe, inclinando la cabeza del paciente hacia atrás. Si existe obstrucción, se retira el tubo y se intenta de nuevo con otra dirección o en la otra fosa nasal.
  • Según la sonda atraviesa la nasofaringe, pida al paciente que comience a tragar o darle un sorbo de agua.
  • Avanzar la sonda a través de la faringe, según el paciente va tragando, hasta alcanzar la marca preestablecida en la fosa nasal. Si el paciente presenta signos de dificultad respiratoria, retire la sonda inmediatamente.