Emergencia hipertensiva
El objetivo terapéutico consiste en lograr un descenso inmediato (aunque gradual) de la PA, en general de hasta un 25% en la primera hora, hasta un nivel seguro (no hasta la corrección completa). Posteriormente, descenso progresivo de la PA.
Actuación:
- Los pacientes en situación de emergencia hipertensiva requieren monitorización continua. e ingreso hospitalario.
- Se debe evitar la hipotensión y los eventos isquémicos derivados de ésta. El tratamiento inicial es intravenoso, pudiendo añadirse posteriormente antihipertensivos por vía oral. Debe ser siempre individualizado, dependiendo del tipo de lesión asociada. Los fármacos parenterales más utilizados:
o Furosemida. Indicado en IC o EAP.
- Se administra en bolos de 1-2 ampollas en 1-2 minutos IV/30 minutos.
o Labetalol. Está contraindicado en pacientes con antecedentes de asma/EPOC, IC con fallo sistólico y bloqueo cardíaco de 2º y 3º grado.
- Se administra un bolo intravenoso lento en dosis de 20 mg (4 ml) cada 5 minutos hasta el control de las cifras tensionales o hasta un máximo de 200 mg.
o Nitroglicerina. Indicado en pacientes con IC, EAP o cardiopatía isquémica
- Perfusión: diluir 50 mg en 250 cc de SG 5% (en vidrio y proteger de la luz) y se perfunde a 5-10 mcg/min (1,5-3 ml/h o 0,5-1 gotas/min).
