2. FISURA ANAL
Herida longitudinal en el canal anal distal a la línea dentada. Las fisuras pueden ser agudas o crónicas. Las fisuras agudas son un desgarro en el anodermo sin exposición de fibras del esfínter interno y se resuelven en 4-6 semanas mientras que las crónicas presentan bordes fibrosos y ulceración profunda con exposición del músculo esfínter interno subyacente y tardan entre 6 y 8 semanas en resolverse.
2.1. ETIOLOGÍA
Las fisuras anales se producen típicamente tras un movimiento intenso y mantenido del intestino, pero también pueden aparecer por diarrea, enfermedad inflamatoria intestinal o causas desconocidas. La etiología exacta de las mismas se desconoce; sin embargo, una reducción del flujo sanguíneo anodérmico asociada a una hipertonicidad del esfínter anal interno es la fisiología acompañante más frecuente.
2.2. MANIFESTACIONES CLÍNICAS
Dolor anal intenso, intermitente, urente asociado a la defecación (durante e inmediatamente después). Puede asociarse con sangrado fresco y sensación de corte que dura varias horas. Supone la causa más frecuente de rectorragia dolorosa.
En la exploración la retracción de glúteos y piel anal produce un dolor considerable y un espasmo intenso que imposibilita la palpación rectal.
2.3. TRATAMIENTO
La terapia conservadora se ha consolidado como un tratamiento eficaz y seguro por lo que hoy se considera el primer escalón de tratamiento.
- Baños de asiento con agua templada para el reblandecimiento del bolo fecal.
- Dieta rica en fibra y abundantes líquidos.
- Pomadas con anestésicos locales de uso autolimitado para disminuir el dolor agudo (Lidocaína, tetracaína, corticoides) aplicándose 15 minutos antes de la defecación. Puede asociarse AINE o pirazolonas y relajante muscular oral.
La esfinterotomía lateral interna (ELI) es la técnica quirúrgica en el tratamiento de la fisura anal que no responde al tratamiento conservador.
