El objetivo de los broncodilatadores es aumentar el calibre de las vías respiratorias y, de esta manera, logar un aumento del flujo aéreo, favoreciendo el intercambio gaseoso y por tanto disminuyendo el esfuerzo respiratorio. Existen varios fármacos que poseen este efecto, entre ellos están:
- Las metilxantinas.
- Los simpaticomiméticos.
- Los anticolinérgicos.
- El cromoglicato y el nedocromilo.
- Los antileucotrienos.
1. METILXANTINAS
Son alcaloides presentes en muchas infusiones o bebidas, las que poseen actividad farmacológica son la cafeína, teofilina y teobromina.
La más utilizada, ha sido la teofilina, aunque debido a las complicaciones de su manejo, especialmente a su estrecho margen terapéutico, va siendo sustituida por otros fármacos que presentan mejor perfil terapéutico, dado que el principio activo tal cual posee un alto metabolismo y es bastante inestable, se han sintetizado derivados en forma de sales o preparados retard que mejoran estos aspectos pero que no llegan a conseguir todos sus efectos farmacológicos.
Se puede administrar por vía oral, rectal, e intravenosa. Se metaboliza en un 90% en el hígado y un 10% se excreta por vía renal sin metabolizar. En el recién nacido se metaboliza a cafeína. Su semivida plasmática es de 7 – 9 h en adultos no fumadores, se acorta en fumadores y niños y aumenta en prematuros y pacientes con alteraciones pulmonares, cardíacas o hepáticas.
