2. REQUISITOS QUE DEBE CUMPLIR UN INSTRUMENTO DE MEDICIÓN
Una cuestión clave en el diseño de investigación es la decisión sobre cómo hacer las mediciones para asegurar la fiabilidad y la validez.
La fiabilidad significa que el observador que repite la prueba, u otra persona que emplea el mismo método, debe ser capaz de obtener los mismos resultados. La validez significa que la medición deberá representar en realidad lo que tiene intención de cuantificar.
Para asegurar la fiabilidad o la reproducibilidad de los resultados, deberán tenerse en cuenta los siguientes aspectos:
- Las mediciones efectuadas no deberán variar en un mismo observador, ni entre varios observadores (consistencia intraobservador e interobservador).
- Deberá tenerse en cuenta la variabilidad de los instrumentos o de los laboratorios.
- Deberá tenerse en cuenta la variabilidad entre los pacientes, si las mediciones varían según el momento en que se efectúan. Por ejemplo, en ayunas o después de las comidas, la hora del día o el día del ciclo menstrual, etc.
Las fiabilidades intraobservador e interobservador, o intraevaluador e interevaluador, constituyen un tema importante en la medición. La obtención del mismo resultado por el mismo evaluador y por evaluadores distintos, asegura la fiabilidad y la reproducibilidad, pero no significa que proporcione validez. Puede que la prueba en sí misma no sea exacta para medir lo que se espera que mida. Esto es particularmente evidente en las pruebas de diagnóstico, puede que la prueba sea sensible para detectar a las personas que padecen la enfermedad, pero no muy específica para excluir a las personas sin la afección, o viceversa. Para poner a prueba la validez de la medición, tiene que compararse con un valor de referencia. Si por ejemplo usamos una prueba de diagnóstico como indicador del cáncer de mama, debe compararse con el valor de referencia de una biopsia de la mama.
Todos los instrumentos y procedimientos empleados en la medición de variables deben proporcionar valores homogéneos repetibles siempre que el objeto, la característica o el atributo medidos no hayan experimentado cambios o variaciones. Este es el requisito de la fiabilidad o precisión. Además, el instrumento debe medir exactamente aquello para lo que ha sido diseñado y no otros aspectos que pudieran confundir los valores de la variable de interés, este es el requisito de validez
