Tema 1. Técnicas y procedimientos respiratorios.


  • Controlar periódicamente todas las conexiones del ventilador.    
  • Controlar si se produce un descenso de volumen exhalado y un aumento de la presión inspiratoria.    
  • Controlar las actividades que aumentan el consumo de O2 (fiebre, escalofríos, crisis comiciales, dolor o actividades básicas de enfermería) que pueden desbordar los ajustes de soporte del ventilador y causar una desaturación de O2.
  • Controlar los síntomas que indican un aumento del trabajo respiratorio (p. ej., aumento de la frecuencia cardíaca o respiratoria, hipertensión, diaforesis, cambios del estado mental).          
  • Controlar la efectividad de la ventilación mecánica sobre el estado fisiológico y psicológico del paciente.        
  • Iniciar técnicas de relajación, si es adecuado.         
  • Asegurar períodos de reposo diarios (p. ej., 15-30 minutos cada 4-6 horas).       
  • Proporcionar cuidados para aliviar las molestias del paciente (p. ej., cambios posturales; tratar los efectos secundarios como rinitis, sequedad faríngea o epistaxis; administrar sedación y/o analgesia; comprobaciones frecuentes del equipo; lavado o cambio del dispositivo no invasivo).   
  • Proporcionar al paciente medios de comunicación (p. ej., papel y lápiz, un tablero alfabético). 
  • Vaciar el agua condensada de los colectores de agua.       
  • Asegurar el cambio de los circuitos del ventilador cada 24 horas. 
  • Utilizar una técnica aséptica, según corresponda.  
  • Controlar la sincronía pacienteventilador, así como el murmullo vesicular del paciente.
  • Controlar la evolución del paciente con los ajustes actuales del ventilador y hacer cambios adecuados, según prescripción.