B. RESPIRACIÓN
En todo paciente politraumatizado debe administrarse oxigenoterapia (Fi O2: 100%). Se debe realizar la valoración de la ventilación mediante:
- Coloración de piel
- Frecuencia respiratoria
- Movimientos torácicos
- Trabajo respiratorio
- Palpar posición de la tráquea
- Ingurgitación yugular
- Percusión /auscultación pulmonar
En caso de que no se consiga una adecuada ventilación debe sospecharse la presencia de alguna de las siguientes lesiones:
- Neumotórax a tensión. Se debe sospechar clínicamente (no esperar a realizar una Rx tórax para confirmación). El tratamiento consiste en la realización de una toracocentesis de urgencia (pinchar en el 2º espacio intercostal en línea media clavicular)
- Neumotórax abierto. Debe sospecharse cuando exista una herida penetrante en tórax: El tratamiento consiste en la oclusión de la herida con una gasa vaselinada, dejando un lado sin fijar.
- Hemotórax masivo. Suele acompañarse de shock. El tratamiento consiste en el drenaje pleural con punción en 5º espacio intercostal en línea media axilar y casi siempre es necesario reponer la volemia.
- Tórax inestable. Debe sospecharse cuando haya fractura de varias costillas. Si con oxigenoterapia y analgesia no es suficiente para controlar el cuadro, debe ventilarse mecánicamente al paciente.
C. CIRCULACIÓN Y CONTROL DEL SANGRADO
Todo paciente con politraumatismo en principio ha de ser considerado en shock hipovolémico. Las causas de shock en el paciente politraumatizado son las siguientes:
- Hipovolemia
- Taponamiento pericárdico
- Neumotórax a tensión
- Shock espinal/neurogénico (hipotensión sin taquicardia)
Existen situaciones de pseudocompromiso hemodinámico que pueden dar clínica similar al shock: dolor, miedo, frío, ascenso térmico febril, estado poscrítico…
