Tema 3. Atención inicial al niño politraumatizado.


B. RESPIRACIÓN

En todo paciente politraumatizado debe administrarse oxigenoterapia (Fi O2: 100%). Se debe realizar la valoración de la ventilación mediante:

  • Coloración de piel
  • Frecuencia respiratoria
  • Movimientos torácicos
  • Trabajo respiratorio
  • Palpar posición de la tráquea
  • Ingurgitación yugular
  • Percusión /auscultación pulmonar

En caso de que no se consiga una adecuada ventilación debe sospecharse la presencia de alguna de las siguientes lesiones:

  • Neumotórax a tensión. Se debe sospechar clínicamente (no esperar a realizar una Rx tórax para confirmación). El tratamiento consiste en la realización de una toracocentesis de urgencia (pinchar en el 2º espacio intercostal en línea media clavicular)
  • Neumotórax abierto. Debe sospecharse cuando exista una herida penetrante en tórax: El tratamiento consiste en la oclusión de la herida con una gasa vaselinada, dejando un lado sin fijar.
  • Hemotórax masivo. Suele acompañarse de shock. El tratamiento consiste en el drenaje pleural con punción en 5º espacio intercostal en línea media axilar y casi siempre es necesario reponer la volemia.
  • Tórax inestable. Debe sospecharse cuando haya fractura de varias costillas. Si con oxigenoterapia y analgesia no es suficiente para controlar el cuadro, debe ventilarse mecánicamente al paciente.

C. CIRCULACIÓN Y CONTROL DEL SANGRADO

Todo paciente con politraumatismo en principio ha de ser considerado en shock hipovolémico. Las causas de shock en el paciente politraumatizado son las siguientes:

  • Hipovolemia
  • Taponamiento pericárdico
  • Neumotórax a tensión
  • Shock espinal/neurogénico (hipotensión sin taquicardia)

Existen situaciones de pseudocompromiso hemodinámico que pueden dar clínica similar al shock: dolor, miedo, frío, ascenso térmico febril, estado poscrítico…