Tema 3. Atención inicial al niño politraumatizado.


E. EXPOSICIÓN

Se realizará la exposición del paciente. Hay que desnudar completamente a la víctima. Una vez desnudo, se realiza un examen rápido con el fin de objetivar lesiones que no pueden esperar al segundo examen para su diagnóstico como amputaciones, deformidades groseras (aplastamientos) o evisceraciones.

Un aspecto esencial es la prevención y el tratamiento de la hipotermia. Hay que mantener la temperatura entre 36 y 37ºC y para ello se debe cubrir al paciente con mantas, aplicar dispositivos externos de calentamiento o calentar sueros y hemoderivados.

  • Monitorización continua. No se debe esperar a finalizar la valoración inicial para monitorizar al paciente. La monitorización básica incluirá: electrocardiograma, frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria, pulsioximetría, presión arterial no invasiva, capnografía si el niño está intubado, temperatura y diuresis.

RECONOCIMIENTO SECUNDARIO

Debe realizarse una exploración exhaustiva y sistematizada de cabeza a pies y las pruebas complementarias necesarias para el diagnóstico de lesiones que han podido pasar desapercibidas hasta este momento y de aquellas que puedan ser susceptibles de tratamiento quirúrgico.

Cabeza

  • Cráneo
  • Ojos, miniexamen neurológico (Glasgow, pupilas, movilidad de extremidades)
  • Conductos auditivos externos, maxilares
  • Fosas nasales, boca
  • Tubo endotraqueal
  • Si sospecha de fractura nasal, fractura cribiforme, epistaxis: sonda orogástrica (resto nasogástrica)

Cuello

  • Pulsos
  • Columna cervical
  • Tráquea en línea media
  • Venas del cuello
  • Radiografía lateral de la columna cervical